1. Ricky paga la segunda cuota y se entera que soy casado (2)


    Fecha: 21/11/2023, Categorías: Gays Autor: Dayenorius1, Fuente: CuentoRelatos

    ... y le acariciaba el culo. Dio un respingo, pero me dejó seguir con la caricia, que moví hacia adelante, donde palpé su pija ya dura.
    
    -¡Qué rica está! Vamos a saldar hoy la segunda cuota, con intereses y propina, me parece, y le sobé la poronga dura un par de minutos más.
    
    Fui a los vestuarios, me lavé los dientes, preparé el ajuar, me saqué la ropa hasta quedar en bóxer y lo esperé. A los dos minutos estaba ahí, con su pija tratando de salirse de la calza.
    
    -Por favor, empezó a balbucear.
    
    -No hablés, lo que pasa acá, se queda acá, ya lo hablamos. Es un asiento contable, sólo va al libro de entradas y salidas, le dije, poniéndole un dedo sobre sus labios y abrí la ducha. Otra vez será con propina, le prometí. Te desvisto, te enjabono, te enjuago y te seco yo, le dije.
    
    Asintió rojo de vergüenza y le di unas pastillas de menta, mientras comenzaba a meter mano dentro de la cintura de su calza y se la bajaba lentamente para acariciar la suave piel lampiña de sus nalgas. La fui enrollando, pero me cuidé de no bajar el slip blanco de lycra que llevaba debajo. que apenas contenía el paradón de su pija. Mantenía la mirada baja hasta que le saqué la calza luego de que se quitara las zapatillas. Con mi cabeza rocé su bulto y luego se lo acaricié a todo lo largo.
    
    -Está para comerla, le dije. ¿Querés que te la coma?
    
    Asintió sin decir nada y lo metí debajo de la ducha, dándole un jabón. Yo tenía otro y le fui enjabonando la espalda, las axilas, los brazos y llegué a la ...
    ... cintura. Le metí la mano con el jabón dentro del slip, empezando por sus glúteos hasta que rodeé la cintura y con ambas manos comencé a lavarle la pija y los huevos, arrancándole gemidos de placer y aprovechando para arrimar mi paquete a su culo. No podía sacar las manos de su pija dura y sus huevos depilados y empecé a darle besos en el cuello y orejas. Se dejó llevar por la calentura y ronroneó como un gatito.
    
    -Me gusta mucho tu cuerpo, es perfecto y vos sos muy lindo, le dije, perdidos los estribos.
    
    Reclinó su cabeza sobre mi hombro y le besé suavemente los labios.
    
    -Cuando quieras paro, le dije.
    
    -Seguí, me respondió y apenas abrió la boca.
    
    Le di un morreo que me puso a mil y le aceleré la paja, hasta que se puso tenso y le tuve que apretar el tronco para que no acabara.
    
    -Esa es para mí, no hay que desperdiciarla, le dije, y empecé a bajarle el slip hasta quitárselo del todo, arrodillándome frente a él.
    
    Quedó su pija palpitante y rosadita a la altura de mi cara y no dudé un instante en tener su glande entre mis labios, que chupé con ansia hasta comerme todo el tronco. Se la chupé con frenesí y lo tomé de los glúteos para que me cogiera bucalmente. Cada tanto lo frenaba para que no se corriera y para saborear su líquido seminal. Comencé a meter un dedo enjabonado en su ano, primero el índice, casi enseguida también el medio, usando su vaivén en mi boca. Se liberó de todo pudor y me tomó de la cabeza para meterme la pija a fondo mientras le masajeaba y ...
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