1. No hay como tener dinero


    Fecha: 27/11/2023, Categorías: Gays Autor: Edu97, Fuente: CuentoRelatos

    ... brillaba de un dorado metalizado en el que nos reflejábamos.
    
    Sorprendido por el espectacular aspecto de la máscara, procedí a levantarla para probármela. Pesaba mucho más de lo que lo hacía la de la entrevista. Mientras, Max cogió una tarjeta que se encontraba en el fondo de la caja de madera y empezó a leer.
    
    -Máscara Next Gen para empleados. Fabricada y diseñada por joyería bla bla bla bla. Materiales madera de ébano (base) y 50g Oro 24K.
    
    Me entró un escalofrío que me rizó todos los pelos del brazo.
    
    ¿queee?- dijimos JJ, Arnau y yo al unísono.
    
    -¿Que cojones? ¿50 gramos? ¿Oro de 24k? Eso es un pastizal.- Dijo Arnau
    
    -Unos 2500€ aprox.- Siguió JJ tras buscarlo con el móvil
    
    Dejé la máscara con cuidado en la caja y me quedé pensativo mirándola. Era una auténtica locura.
    
    -No sé si me da muy buena espina esto.- Dije pensando en voz alta.
    
    -¿Leíste bien el contrato antes de firmarlo? Que no sea que hubiese letra pequeña y eso.
    
    -Sí, lo leí de principio a final y no ponía nada raro. Solo que…
    
    Fue en ese momento cuando caí en el último de los puntos del contrato.
    
    -Mierda. Ya sé dónde está el problema. Bueno, no acabo de saber si es un problema, pero ponía que en caso de incumplir alguna de las normas del contratante no se me pagaría el salario y que debería reembolsar el coste de la indumentaria para el evento. Es decir, si la cago… ¿me tocará pagar 2500 pavos?
    
    -Eso parece, Tobi.- Dijo Arnau poniéndome una mano sobre el hombro.
    
    -Y eso sin contar ...
    ... los calzoncillos a medida y la camiseta de rejilla, que también tienen pinta de ser caros- Añadió JJ
    
    -Ok. Don’t Worry. No tiene por qué pasar nada malo. Sólo tengo que seguir las normas al pie de la letra y todo saldrá bien.- Dije convenciéndome a mí mismo, cerrando la caja y guardándola en mi habitación.
    
    Después de eso, mis compañeros de piso evitaron hablar más del tema para no ponerme aún más nervioso. Pero aun así, esa noche no pude pegar ojo pensando en lo que estaba por venir al día siguiente.
    
    Ya estaba listo. Tal como ponía la carta que había llegado junto al paquete certificado: A las 16:00, en la puerta de la agencia, maleta en mano con el atuendo y la máscara en su interior, aseado, vestido con ropa de calle y con el pase identificativo colgado del cuello. A partir de ahí la carta ya no daba más indicaciones.
    
    Como era de esperar, estábamos todos los seleccionados allí esperando a las puertas de la agencia (supuestamente donde se suponía que nos recogería un minibús para llevarnos al lugar donde se celebraba la fiesta).
    
    Mientras esperábamos el transporte, aprovechamos para conocernos un poco entre nosotros. Aunque parezca el principio de un chiste, casi todos éramos curiosamente de nacionalidades diferentes. Un alemán, un danés, dos franceses, un ucraniano y yo el español.
    
    Haciendo corrillo hablamos sobre la máscara. Todos coincidíamos en lo absurdo que suponía llevar casi dos sueldos de cualquiera de nosotros colgando de la cara.
    
    -¿Realmente era ...
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