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La esposa del pastor
Fecha: 02/12/2023, Categorías: Confesiones Autor: thelonelyroom, Fuente: CuentoRelatos
No soy una persona ultra religiosa, pero desde que visité esta iglesia algo me atrapó, la esposa del pastor. Es una mujer rubia llamada Esther, tiene unos 40 años, la edad no se nota mucho más que sus ojos cansados y pecas muy tenues, tiene una cintura muy pequeña, pero un trasero grande, de espaldas podrías imaginar la figura de una abeja con cintura pequeña. Tiene unos pechos de tamaño normal, su complexión es llenita, pero no gorda, una figura de una madre, y siempre usa vestimenta habitual de iglesia; una falda larga hasta abajo de las rodillas, una blusa de botones no escotada, y tacones negros. Desde que asisto a esa iglesia, me cautivó su belleza, siempre trato de sentarme unas bancas atrás de ella para poder observarla toda la duración del servicio de iglesia. Tengo 25 años y con el tiempo me convertí en una figura "ideal" para los jóvenes de la iglesia así que me ofrecieron un pequeño empleo (servicio más que nada) para dar clases de consejos a los jóvenes de la iglesia. Siempre llego temprano para ayudar a acomodar sillas, computadoras, micrófonos que se usaran en el servicio. Toda mi historia comienza cuando el pastor se compra una nueva camioneta, y le regala su carro a su esposa, así que unas horas antes de empezar el servicio ella llegaba antes para ayudar a coordinar. Al principio había un par de gente adicional ayudando con las cosas, nunca tuve la oportunidad de hablar a solas con ella, pero ella siempre me trataba muy lindo y siempre me daba ...
... órdenes mirándome muy sensual. Juro que cuando yo movía sillas o material ella siempre estaba mirándome. Conforme paso el tiempo mucha gente dejo de asistir antes del servicio por cuestiones personales, pero yo seguí asistiendo horas antes y la esposa del pastor igual, así fue cuando nos empezamos a conocer más... Al principio hablábamos de cosas rutinarias y comunes de la iglesia, y después de tiempo empezamos a hablar de cosas personales, familia, mi empleo. Yo de igual manera preguntaba de su vida, sus hijos... su esposo. Cada que hablábamos se sentía una tensión enorme, ella siempre estaba cerca de mí, y nuestros brazos rozaban continuamente... como si fuera a propósito. Yo rutinariamente tenía pensamientos sobre ella, era una mujer muy hermosa y cuando el servicio empezaba, mi mirada no se alejaba de ella, su espalda, su trasero y su pelo que siempre estaba recogido en una coleta muy limpia como si fuera enfermera. Cuando ella caminaba, no podía alejar mis ojos de ella, su culo redondo y grande parecía que quería romper su falda. Me volvía loco verla. Un día estamos trapeando el piso como rutina, ella se acercó a mi y me pidió que le prestara el trapeador para bajarme la carga, y cuando lo hice nuestras manos se tocaron... en ese momento la mano de ella estaba sobre la mía sosteniendo el palo, pero no la quito, sino que se me quedo mirando a los ojos en silencio, como si estuviera pensando en algo, pero la quitó y se disculpó, le dije que no había problema, ...