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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (8)
Fecha: 04/12/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... en casa. Abrió la puerta de la habitación, recordando en rápidos flashes todas las sensaciones que tuvo a la noche. Cerró los ojos con fuerza con la puerta aún a medio abrir, era extraño puesto que tanto placer… parecía dañarla por dentro. Logró entrar sin cambiar el rostro que llevó toda la mañana. Sergio estaba con la maleta en la cama, tratando de cerrarla a presión como buen adolescente. Ambos se miraron, por un momento quedaron de pie, quietos, mudos, con los ojos fijos en el otro escudriñando la expresión de cada uno. —Hola. —Hola. Solamente se dedicaron el frío saludo, tan helador como el clima del exterior. La mujer anduvo por la habitación, sin posar los ojos en ninguna parte del cuerpo de su hijo, casi sentía pavor por iniciar una conversación con él. Por lo que hizo lo más sensato, cogió la mochila y se fue por donde vino, en un movimiento tan rápido que sin esperar a que su hijo le dijera nada, saltó. —Te espero en el coche. Sergio se quedó perplejo. Aunque una parte de su mente sabía que eso podía pasar. Consiguió cerrar la maleta con fuerza y salió de la habitación, mirando por última vez el mural en la parte del cabecero. Era evidente, no se lo podía negar, allí había hecho algo aberrante para el resto del mundo, aunque no tanto para él. El placer fue tan inmenso… Miró por última vez aquella zona de la habitación, mientras recordaba como golpeaba con su miembro a su madre y esta se estremecía con cada entrada. Fue delicioso como nada ...
... antes, incluso más que con Marta, con Alicia, más que con… su tía, quizá por lo prohibido de que fuera Mari. Bajó despidiéndose de la habitación, haciendo lo mismo en el ascensor recordando como abrazó allí a la mujer que más amaba. Se rio pensando en la visión de aquellos pechos perfectos y maldiciéndose a sí mismo por no haberlos tocado, “quizá no vuelva a tener una oportunidad”. —Buenos días, —Raquel le esperaba sonriente en recepción— marchan, ¿verdad? Acaba de pasar su madre hacia el garaje. —Sí, se ha adelantado. —¿Lo pasaron bien? Sergio la miró sonriente, recordando cada momento y haciendo a un lado esta mañana. —En verdad, creo que ha sido el mejor fin de semana de mi vida. Raquel incluso se sorprendió, ninguno de sus huéspedes le había dicho antes algo parecido con tanta franqueza, solían soltar frases cordiales y punto. La mujer le volvió a sonreír y le despidió con la mano. —Me alegro entonces, que tenga buen viaje. Cuando el ascensor le dejó en el garaje y al fondo vio a su madre apoyada en el coche, esa frase adquirió más relevancia, contestándola en su mente, “el viaje no va a ser tan agradable”. El sonido del coche abriéndose, no consiguió que ninguna conversación comenzara, sino que fue el pistoletazo de salida para una agonía. Dentro del vehículo ninguno se decidía a hablar. Ambos evitaban mirarse, ni siquiera pasar la vista por el mínimo pliegue de piel del otro, se sentían mal con ellos mismos. Incluso Sergio, que al principio de ...