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La niñera: el comienzo
Fecha: 09/12/2023, Categorías: Confesiones Autor: Luis en Arcadia, Fuente: CuentoRelatos
Era un fin de semana en que mis padres saldrían de la ciudad a un evento, mi cumpleaños y casa sola, qué buena combinación. Un día antes los organizadores del evento comentaron a mis padres que estaba restringida la entrada para niños pequeños, por esta razón dejarían a mi cuidado a mi hermanita Lili (2 años), reclamé pero no pude hacer nada. El sábado por la mañana mamá me llamó, se habían ido ya, para decirme que alguien iría a apoyarme a cuidar a Lili. Un poco más tarde tocaron la puerta, era una mujer de unos 27, 28 años tal vez, muy hermosa, de cuerpo delgado, a primera vista sin tener tan grandes atributos la verdad, ni en sus pechos ni caderas pero su belleza me atrapó de igual forma, usaba jeans ajustados, unos converse blancos y una playera polo azul marino, la dejé entrar a casa cuando me dijo que conocía a mi mamá y el motivo por el cual venía. Tenía una sonrisa tan cálida y unos ojos penetrantes paradójicamente, hablamos mucho durante el día y la tarde, sentía que nos empezamos a llevar bastante bien en poco tiempo. A través de las horas fuimos hablando de todo un poco hasta que naturalmente el tema de conversación se convirtió en relaciones y el sexo. Con la confianza necesaria al llegar la noche le dije a Cristal, la niñera, que por culpa de mis padres no podría celebrar mi cumpleaños 21, y que en ese momento seguramente estaría con mis amigos y casi sin dudarlo algo más tarde en compañía de alguna de mis “amigas” teniendo sexo. Cristal continuó ...
... en la misma línea la conversación y eso provocó en mí la necesidad de al menos intentar algo para que ella fuera mía esa noche. Ya algo noche le ofrecí el cuarto de huéspedes y también cualquier cosa de la cocina y el baño incluso para tomar una ducha si es que lo deseaba. Luis: Siéntete con la confianza, es tu casa. Cristal: Uy, suena tentador, pero primero acuesto a tu hermana, ya está dormida en el sofá. Cristal salió del cuarto de Lili y bajó a la sala donde estuvimos todo el día. C: Está profundamente dormida tu hermana, ni siquiera despertó. L: Así es ella, muchas gracias por ayudarnos, iré a darme un baño ahora que se durmió, a ver si aún tengo ganas de salir cuando termine. Puedes usar el jacuzzi si quieres. C: ¿Tienen jacuzzi? L: Sí, aunque casi no lo usamos, bueno igual mis papás de vez en cuando en sus ratos de amor. De alguna forma creo que lo del jacuzzi le hizo sentir ganas de ducharse, la casa de mis padres no es lujosa en absoluto ni demasiado grande, pero el baño es bastante lindo, un gran cristal de vidrio es la puerta a la regadera y una vez que uno se ducha únicamente el vapor es el impedimento para ver el cuerpo de quién está en el interior. Cristal me dijo que si le podía explicar cómo funcionaba el jacuzzi antes de que saliera por si le daban ganas de entrar, por supuesto lo hice y le propuse entrar antes que yo porque aún no sabía si saldría y cuánto tiempo iba a tardar, quedamos en vernos en el baño mientras ella iría a ...