1. La niñera: el comienzo


    Fecha: 09/12/2023, Categorías: Confesiones Autor: Luis en Arcadia, Fuente: CuentoRelatos

    ... vergüenza, la charla con ella durante todo el día me daba ese valor, el saber que estaba en mi casa y también el ver lo que acababa de ver me impulsaban a seguir dándome placer con ella en mi mente.
    
    Escuché que se cerró la regadera, luego instantes después la puerta abriéndose, seguía a mi ritmo haciéndome una paja memorable acostado en la cama con una almohada entre las piernas, sentí sus pasos aproximarse y también dejaba salir pequeños suspiros salir de mí como Cristal con todas las intenciones del mundo, no quería ver a la puerta pero noté como pasó por el pasillo, seguía concentrado en lo mío, hasta que finalmente me enderecé un poco pero sin mirar más allá, segundos después escuché el sonido de la puerta de huéspedes cerrarse, esa hace un sonido en particular, por eso supe que era esa. Entonces supe que me había visto también.
    
    Entré a ducharme directamente, me enjabonaba mi cuerpo, ponía shampoo y el vapor del baño anterior ya me excitaba demasiado, sabía que tan pronto terminara iba a ir a probar suerte a su habitación, sabía que no se iba a oponer, cuando de la nada tocaron la puerta del baño, Cristal decía que había olvidado algo ahí, ¿qué podría ser?. De lo caliente que estaba ni siquiera noté algo, pero con toda seguridad le dije que si quería entrara, la puerta no tenía seguro.
    
    C: ¿Puedo pasar por mi teléfono? Lo olvidé aquí.
    
    Yo ni siquiera lo había visto, pero ya sentía que pronto llegaría a donde quería.
    
    L: Sí, claro, no hay seguro.
    
    Cristal ...
    ... abrió y entró, la podía ver a través del vidrio empañado con aún la bata puesta y ella a mí desnudo del otro lado, pero aunque no era tan claro seguro podría ver mi erección, me puse de lado y de frente, era como si le estuviera modelando a la niñera como todo un puto exhibicionista.
    
    C: ¿Entonces sí saldrás Luis?
    
    L: Creo que sí.
    
    C: No te has divertido aquí. – Lo dijo con un tono sarcástico y sumamente sensual. Mientras que no despegaba la mirada del vidrio ni hacía algún intento por irse o darse la vuelta.
    
    L: ¿A qué te refieres?
    
    C: No me dejes sola con Lili. Apenas hoy me conoció.
    
    L: ¿y qué hago aquí? ¿Qué podemos hacer?
    
    En ese momento sentí que el mundo se detuvo un poco porque a través del vidrio vi cómo se dejó caer la bata y quedar del otro lado desnuda para mí.
    
    C: Tal vez tengo algo que haga que te quedes.
    
    Sin dudarlo y sin pensar más abrí la puerta de vidrio y estaba ahí sonriéndome tan dulcemente pero con fuego en su mirada, como dije antes, tenía unas tetas no muy grandes pero hermosas, areolas y pezones medianos casi rosados, una cintura esbelta y juvenil y su vagina rasurada casi totalmente, únicamente con una línea delgada en medio de pelos.
    
    L: Me quedo entonces preciosa. Qué linda estás.
    
    Sin decir más se metió a la regadera conmigo, se hincó y me empezó a chupar el pene, con calma pero lo hacía tan bien, lo tragaba casi entero y su lengua me dejaba saber que no era ninguna novata.
    
    Yo ahora, me agachaba y le daba una mamada bajo la ...