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Tropezando con la misma piedra (capítulo diecisiete)
Fecha: 09/12/2023, Categorías: Gays Autor: osazo21, Fuente: CuentoRelatos
... deseaba, lo esperaba. Se estuvo quieto un rato y comprendí por qué estábamos allí, sentí como me llenaba de algo caliente. Me estaba meando dentro el muy cabrón. - ¡Cuándo me despielto lo primero, es mear! ¡Y lo mejol es en tu culo! Me dijo con vicio, le gustaba lo que hacía y al parecer tenía maestría en ello. Yo sentía que me reventaba con el orine caliente dentro y su pinga impidiendo que saliera. Empezó a singarme, a moverse, la sensación era muy grande y aunque antes lo había probado, esta vez era más fuerte. De vez en cuando se escapaba algo de orina que corría por mis piernas, la sentía caer caliente y su olor invadía el baño. Luis me singó de un golpe, no se detuvo, no paró hasta que se vino. - ¡Uf, eres el mejor! No muchoj aguantan que le meen y se los singuen después!- me dijo mientras me besaba y acariciaba.- Ahora ha´te una paja, no te voy a sacal la pinga hasta que no te vengas. No me costó trabajo lograr venirme, estaba tan caliente, me sentía tan bien y tan a su antojo que me vine en nada. Eso le gustó, me besó, sacó su pinga que hacía de tapón y todo salió, por suerte que estábamos en la ducha. Él abrió la ducha y el agua se llevó todo, después me enjabonó, me bañó y sin dejar de mirarme a los ojos. Se veía contento, feliz, enamorado. Desayunamos juntos, él preparó el café, el pan, aunque entre broma me aclaró que si yo fuera su gente, el desayuno lo tendría que hacer yo y no él, pero como era el invitado, hoy no iba a fijarse en ello. Después ...
... me dijo que me quedara descansando, que tenía que hacer algo, controlar a algunos trabajadores de la finca y que vendría a buscarme a las tres o cuatro horas. Me quedé allí, estuve recogiendo todo, poniendo todo en orden y hasta me eché en la cama a dormir un rato porque estaba cansando de tanto singar. No sé cuánto dormí pero me despertó Luis cuando se acostó a mi lado, me besó. - Veo que has recogido to´o, eso me gucta..., has dormi´ó bagtante. Ya son las cinco. - Estaba cansado... - ¡Bien, puej ejpero que tengas ya fuelzaj! Ven vamos. Lo seguí, salimos al portal y cogimos por el jardín hacia la derecha, hacia los establos de los animales. Me contó que haríamos algo que me iba a gustar, entramos al establo, no muy grande. Tenía vacas, terneros y un caballo. Escuhé voces al otro lado de la pared, eran quizá los trabajadores. Abrió uno de los cubículos y sobre la paja había una colchoneta. - ¡Confia en mí! Ven... - ¿Qué quieres hacer? - ¡Ven, papi, ven! Sé que te va a guctar, yo no te haría na malo. Me atrajo hacia sí, me abrazó, me besó. Me susurró al oído que me iba a gustar mucho, que solo tenía que hacer los que me gustaba pero que me vendaría los ojos. Vio mi asombro, pero se apuró a calmarme, diciéndome que era solo la venda y que no me ataría. Quería que complaciera a algunos de sus trabajadores. - ¿Cuántos son? ¿Por qué la venda? - Mira, nene, en el campo ej así..., muchoj no quieren que loj veaj. Así ej mejol, al final me dicej cuántos te ...