1. Tropezando con la misma piedra (capítulo diecisiete)


    Fecha: 09/12/2023, Categorías: Gays Autor: osazo21, Fuente: CuentoRelatos

    ... Luis se vino de nuevo en mi culo, William en el de Lalo, Coque por supuesto me dio su leche en la boca.
    
    Después descansamos un poco, bebimos algo y nos fuimos a bañar a un estanque que había cerca. Allí amparados por la oscuridad jugueteamos algo, aunque yo más con mi gente, mientras que los otros dos con Lalo. Al rato Lalo vino a nosotros y le pidió permiso a Coque para singarme. Y claro que mi gente dijo que sí, allí nos amarramos el uno del otro, porque Coque me susurró al oído que si deseaba podía singarmelo yo también. Los otros tres guardaron silencio al ver cómo nos cambiábamos y nos singábamos mutuamente. Lalo se vino primero en mi culo, después yo en el de él.
    
    - ¡Me has solprendi´ó! Pensaba que tú era solamente hembra puta. - me dijo Luis pasándome el brazo por el hombro cuando regresábamos.
    
    Claro que mucha gente se llevaba esa sorpresa porque en genral se imaginan a los pasivos como pasivos incapaces de asumir el rol de activos. A Luis le gustó aquello.
    
    - ¡Mira que me he singa´o maricones pero tú ere el mejol! A ti se te para cuando te la meten.- agregó Luis.- Uf...Coque, cuida a este, es lo mejolcito que hay.
    
    Llegamos a la casa a la media noche, ya nos disponíamos a irnos cuando Luis llamó a Coque a un lado, estuvieron hablando y al rato Coque me hizo seña para que me acercara.
    
    - ¡Mira, mi amor, Luis me propone que nos quedemos! Pero yo mañana tengo que trabajar y yo te pido que te quedes con él. - quise protestar, pero me besó. - No me digas ...
    ... nada, yo quiero que te quedes con Luis, es un buen amigo y confío en él.
    
    Quise protestar pero Coque no quiso oír nada, William intervino para que me quedara. Lalo prometió venir con el carro al otro día por la noche a buscarme. Y así fue como me quedé con Luis, el Caballo, en su casa a pasar la noche y el día porque si Lalo vendría, solo sería por la noche.
    
    - ¡No te va´rrepentí! - me susurró al oído mientras me abrazaba por la espalda y veíamos el carro alejarse. - ¿Sientes mi pingón?
    
    Entramos a la casa, apagamos las luces y nos desnudamos. Nos acostamos en el colchón que había en la sala, me comentó que era el lugar más fresco. Se mostró más tierno de lo que había hecho durante nuestra orgía, quizá porque estábamos solos. Me acariciaba el cuerpo con sus manos grandes, me besaba continuamente y repetía que le gustaba mucho.
    
    - ¡No, quéate así, quieto!-me dijo cuando intenté acariciar su pinga dura. -Despué vaj a tenel tiempo e hacel lo qui quieras, pero ahora soy yo quien hace y dice... - dijo abriendo mis nalgas y empezando a lamer mi ojete. - ¡Papi, qué rico e´tá este culito lleno de leche!
    
    - ¿Te gusta? -le pregunté con ingenuidad coqueta.
    
    - Mmm... tú lo sabej bien... —hablaba y me comía el ojete. - lo que maj me gu´ta es que de´pué de tanta pinga que te hemo da´o, lo tienej rico y estrechito.
    
    - Pues mi culo está para ser singado... -le dije a modo de invitación.-Lo sabes bien...
    
    - ¿Quierej que te la meta? Tú na´má tienej que pedil... - yo abrí mis nalgas ...
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