-
Unas vacaciones con mis tías (P. 11): De vuelta a casa
Fecha: 20/12/2023, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... mantenía dos de sus dedos pajeándose como una loca. Ella volvió a bufar como una yegua desbocada a la vez que se corría de nuevo. Saqué la polla de su culo y me dejé caer al suelo alfombrado de una espesa hierba apoyando la espalda en el paragolpes del coche. Las luces enfocaban por ambos lados de mi cuerpo y pude ver cómo sus piernas todavía temblaban con fuertes estertores. Tardaron unos segundos los temblores, y cuando cesaron se incorporó dándose la vuelta hacia mí. Su cara parecía desencajada y sonrió de una manera extraña con la boca abierta intentando coger aire. Se sentó a mi lado y beso mi mejilla con suavidad. - Que bien follas hermanito! No veas lo guarra que me has puesto! Mi polla todavía daba latidos sin llegar a arrugarse del todo y le ofrecí mis labios para que me besara. Sus besos eran como una inyección de adrenalina para mi mente y volvió a besarme como solo ella sabía. Mi polla reaccionó de nuevo volviendo a enderezarse levemente y decidí responder a sus frases. - Tu si que me has puesto cerdo y salido! - Y más que te voy a poner! No sabes cómo me gusta verte tan salido! No me preguntó si quería, o podía seguir, la decisión la tomó ella unilateralmente. - Túmbate boca abajo! Me ordenó como lo hace una jefa. No sabía lo que iba a hacerme, pero estaba seguro de que me iba a gustar. Me tumbé sobre la hierba frente a los focos del coche y sentí como se tumbaba sobre mi. Comenzó a sobar su cuerpo contra el mío cómo si fuera una serpiente, ...
... a la vez que lamía mi cuello con su lengua. Lentamente se fue deslizando hacia abajo, sin dejar de lamer el centro de mi espalda, hasta llegar al culo. Lo abrió con sus manos y metió la punta de la lengua haciendo que sintiera una sensación deliciosa. Metió una mano entre mis piernas y comenzó a sobarme los huevos mientras la punta de su lengua no paraba. Poco a poco hizo que levantara mi pelvis hasta ponerme de rodillas y sus lamidas pasaban del culo a los huevos y volvían a subir. Mi polla se puso enorme de nuevo, y la abrazó con sus dedos sin dejar de lamerme. Se fue girando hasta ponerse delante de mí y me hizo ponerme de pies mientras ella se quedaba de rodillas. Dio varias lamidas en mi capullo mirando hacia arriba para ver mi cara de salido, y con una mirada maléfica me dijo. - Quieres follarme la boca? La sangre se aceleró por mis venas y sentí un fuerte calor. Podía ver cómo se relamía los labios para provocarme más, aunque os puedo asegurar que no era necesario, la depravación de mi mente gobernaba como una dictadura. Acercó sus labios y succiono mi polla como si fuera un helado. Avanzó lentamente por el tronco surcado de venas encrispadas, pero de forma implacable hasta conseguir introducírsela entera. Todo mi cuerpo dio un respingo al sentir mi capullo penetrando en su garganta. – Ufff, diossss! Que boca de zorra que tienes! Creo que intentó sonreír con la polla llenando su boca. Puse mis manos en ambos lados de su cara y ella cruzó las suyas detrás de ...