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En la consulta con mi sobrino
Fecha: 29/12/2023, Categorías: Incesto Autor: perlitas, Fuente: CuentoRelatos
Este es mi primer relato. Espero hacerlo bien y que os guste. En todo caso estaré encantada de recibir todos vuestros comentarios y correos con sugerencias y mejoras que me podáis aportar a mis historias. Mi objetivo aquí es compartir mis experiencias con vosotros. He visto que escribiéndolas es una manera de revivirlas. Y si de paso os hago pasar un buen rato, estaré feliz. Mi nombre es Mercedes. Soy una mujer ya madurita, de 45 años y bastante tradicional. Me gusta vestir discreta, algunos dirían que más bien recatada: casi siempre uso faldita por debajo de las rodillas y alguna blusa con rebequita por encima y zapato discreto. Soy morena y voy con media melena y perlitas. Estoy casada desde hace muchos años y tengo un hijo. El problema es que mi marido es un soso. En general, pero sobre todo en la cama. Hace un tiempo me di cuenta de que no podía seguir así, con esa falta de sexo y he aprendido a buscar diversión fuera de casa. Al principio me costó. Yo apenas sabía nada del sexo y todo lo poco que había hecho, había sido con mi marido. Mi primera experiencia fuera del matrimonio la tuve ni más ni menos con una compañera de trabajo y con mi sobrino. Dios mío, cada vez que lo recuerdo me pongo roja y me excito a partes iguales. Mi sobrino vino a mi consulta. Se me olvidó mencionar que soy médico y trabajo en un hospital. Cuando estoy en la consulta visto con la típica bata blanca por encima de la ropa que lleve ese día. Pues ese día, ya fuera del horario habitual ...
... de consultas, vino a visitarse mi sobrino. Siempre hemos tenido una buena relación y bastante confianza. Días atrás me llamó para explicarme que se había hecho daño en el codo y que en el ambulatorio le habían hecho una resonancia magnética y le habían sugerido operarse. A mí no me hacía gracia lo de la operación. Siempre que pueda evitarse, prefiero ser conservadora en este aspecto. Así que le sugerí que se pasara por mi consulta para verlo y decidir qué era lo mejor para su caso. Cuando mi sobrino llegó a la consulta debían ser las ocho de la tarde, más o menos, y el servicio estaba vacío, ya que la gente suele irse sobre las 5. Yo ese día me quedé a acabar unos informes que tenía pendientes. Así hacía tiempo mientras esperaba a mi sobrino que no podía venir antes debido a su trabajo. —Hola, Mercedes —me saludó mi sobrino con dos besos. Mi sobrino era un chico joven, de unos 25 años. Era alto y delgadito y muy guapo. —Gracias por hacerme un hueco en tu agenda —dijo él —Faltaría más —dije— para eso está la familia, ¿no? —dije con una sonrisa— además me quedé preocupada cuando me contaste lo de la operación —Sí. A mí tampoco me hace ninguna gracia. —Pues vamos a examinar ese codo. ¿Te puedes quitar la camisa? Mi sobrino se desabrochó la camisa y me quedé embobada. Lo había visto alguna vez de adolescente en la piscina. Lo típico. Pero había crecido bastante y la verdad es que estaba bastante fuerte. —Vaya! —me salió decir— estás muy en forma Mi ...