1. Soy esclava de mi abuelo (2)


    Fecha: 07/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Angie Vera, Fuente: CuentoRelatos

    ... me habían mirado con tal descaro en plena calle. “Estas bien crecidita, ya te ves como toda una… señorita” me dijo mientras me cubría con la sábana que sacó de la parte de atrás. Después de cubrirme me besó la frente y cerró la puerta, cerró la parte de atrás de la camioneta, entró al lugar del conductor y la encendió.
    
    Dentro de la camioneta, en la parte de atrás, tenía un colchón muy grande, cubierto por sábanas rojas de porcelana, muchos cojines y lo que aparentaba ser un frigobar, entre otras cosas extrañas y luces neón. En ese momento no pude terminar de fijarme porque mi abuelo cerró la pequeña ventanita con la que se podía observar la parte de atrás de la. Camioneta desde el lugar del conductor y el copiloto. "No te preocupes, es para los clientes. Yo jamás lo he usado. Aunque tu lo usarás bastante seguido…" me dijo mi abuelo. No supe a qué se refería. En ese momento no me lo podía imaginar. Pensaba que había comprado ese colchón para acomodarme un cuarto en su departamento, no tenía idea de la realidad.
    
    El camino fue muy corto. No más de 15 minutos, sin embargo se hizo eterno y bastante incómodo. No podía quitarme de la mente sus ojos clavados en mis pechos. Llegamos a una unidad habitacional con muchos edificios altos, todos de tabique, cerca de unas pirámides antiguas. Había en la entrada una caseta de vigilancia con varios guardias de seguridad privada, saludaron a mi abuelo y algunos se me quedaron viendo. Entró a la unidad la camioneta y condujo hasta el ...
    ... estacionamiento, apagó el motor. “Aquí he vivido los últimos 10 años, si tu quieres también es tu casa, vamos a que te la muestre, seguro te encantará…” me dijo y bajó de la camioneta.
    
    Aún estaba fuerte la tormenta, me abrazó y bajó, caminamos juntos unos minutos hasta su edificio. Me dijo que su departamento estaba en el primer piso y señaló una ventana grande. Subimos usando las escalera aunque había elevador, fue solo un piso como dijo. Entramos en su departamento. No era para nada como esperaba. Estaba muy limpio y adornado, con muebles bonitos, cuadros y detalles dorados por doquier. La pared estaba recubierta de una piedra blanca que era muy similar a la cubierta de la mesa del comedor. “No vayas a ensuciar, puedes entrar a bañarte pero deja aquí tus zapatos y tu pantalón, cuando salgas cenaremos.” Me quitó la sábana y de nuevo me quedé con el torso semidesnudo, me comencé a desabrochar el pantalón antes que él interviniera como pasó con mi blusa. Estaba súper mojado, y lo tenía todo pegado al cuerpo, me costó mucho trabajo bajarlo. Normalmente tengo dificultad para ponerme y quitarme los pantalones ajustados por el volumen de mis glúteos y muslos, así mojados me costó mucho más trabajo.
    
    Obviamente mi abuelo lo observó todo. Vio como poco a poco me bajé el pantalón y se iba descubriendo mi calzón que hacía juego con mi brassiere, morado con algo de encaje. De repente lo volteaba a ver, el muy descarado no dejaba de ver mi trasero. En parte sentía que me estaba ...
«1234...»