1. El mejor polvo de mi vida


    Fecha: 21/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... de mis jugos, aquellos que había participado muy activamente en sacar de mi, Jorge empujo mi cuerpo hacia atrás y me tumbo en la cama boca arriba, mis piernas rodeaban su cuerpo y note como levanto su pelvis dejándola caer con fuerza sobre mí metiéndome con fuerza su polla, empezó a penetrarme con mucha rapidez, me hacía gritar a la vez que le besaba, le mordía los labios con los míos para no gritar, mis tetas se movían en todas direcciones con cada empujón y las frenaba rozando mis pezones con su pecho, no podía más, estaba a punto de tener un orgasmo y entonces…
    
    Entonces Jorge me quito el pelo de la cara, me miró fijamente y me vio, enseguida sus movimientos pélvicos pararon de golpe, su polla se paró, pero llenaba por completo mi vagina con ella, inmóvil me miraba y me veía avergonzada, mi cara era un fiel reflejo de la suya, no sabía qué hacer, qué decir y solo se me ocurrió poner dos dedos en sus labios y…
    
    - Ssshhh, no querías esto, no haber empezado.
    
    No sé por qué lo dije, ni cómo me atreví a decirlo, pero allí estaba mi hermano inmóvil, con su pene dentro de mi vagina, sin moverse, mirándome con una especie de odio en la mirada, pero también de cariño, de placer y de incredulidad, entonces note como una lágrima recorría mi mejilla y como él me la quitaba con cariño con un dedo, luego se agachó para besarme la mejilla y note como su polla involuntariamente me penetraba un poco más abriendo mi boca exhalando un pequeño gemido, fue el inicio de que mi cuerpo ...
    ... volviera a moverse, de lado a lado, y de sentir como su pene se volvía a deslizar suavemente dentro de mí.
    
    - Lo siento Jorge…
    
    Tampoco sé por qué dije eso, tampoco sé cómo sonó entre gemido y gemido, pero sí sé que fue lo último que dije, porque mi hermano saco su pene de mi interior, mirándome se puso de rodillas abriendo y poniendo mis piernas en sus hombros y como yo hice unos minutos atrás, puso dos dedos en mis labios.
    
    - Ssshhh, no digas nada, cerremos los ojos y no digamos nada.
    
    Nada más cerrarlos sentí como su pene volvía a penetrar dentro de mí, mis gemidos fueron en aumento, notaba como mi hermano me follaba suavemente, como su pene se deslizaba despacio llenándome entera, profundizando tan dentro de mí que la notaba en las paredes de mi útero quedándose quieta y apretando hacia dentro, siempre oí de los orgasmos cervicales, pero nunca los había experimentado, bien es cierto que había dejado de ser virgen no hacía mucho y que mi experiencia era casi nula con un hombre. Notaba como mi vagina se contrae y como le gustaba, me tenía que notar tan mojada, tan caliente que en pocos minutos de entrar y salir, de apretar su pene tan dentro de mí sentí, como empezaba a expulsar su semilla en mi interior, varias eyaculaciones que tuvieron una respuesta similar por mi parte, porque un ardor como nunca había tenido, algo que me bajaba de mi vientre a mi vagina paralizando mi cuerpo, algo que hizo que mis piernas empezaran a temblar y que mi espalda se arqueaba sujetándome ...
«1...3456»