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Me cogí a la calienta verga de mi nuera en el quincho
Fecha: 21/01/2024, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
Una de mis nueras, la mujer de Jose, es una de esas mujeres que se saben lindas, y que todos los hombres las miran y las desean. Pero Inés, además juega coquetear con todos lo que puede cuando mi hijo no la ve. Su descaro es tal, que hasta conmigo tuvo intenciones de hacerlo. Yo tengo 50 años, mi mujer 48 y tenemos una vida sexual plena, lo habitual es que tengamos sexo tres o cuatro veces por semana. Y nos permitimos explorar cosas como tríos con otras mujeres, algo de dominación y sumisión por parte de ella, e incluso intercambio de pareja con otro matrimonio amigo, de nuestras edades y también muy calientes. Con mi mujer vivimos solos en una casa que alguna vez albergó a nuestros tres hijos, cada uno con su dormitorio. Tenemos un lindo parque con pileta y garaje para los dos autos. Un día Jose fue nuestro negocio a hablar, para consultarnos si podíamos alojarlos por un par de semanas porque iban a hacer refacciones en su casa. Obviamente con mi mujer no tuvimos problema y un viernes a la tarde trajeron su ropa a nuestra casa. Ya en la primera cena mi nuera se hacía la gata, teóricamente para mi hijo, pero de reojo me miraba. Terminamos de cenar, ellos se fueron a su dormitorio y con Clara, mi mujer nos quedamos levantados tomando un café. - Solo espero que esto no termina para la mierda. Dijo mi mujer. - ¿Por qué lo decís? Pregunté. - Gordo, no jodas, Inés empezó a hacer de las suyas, y con vos. No soy boluda, la vi. - Clara, ella nunca te cayó ...
... bien, me parece que estás haciendo una película equivocada. - Espero, porque el que va a perder es Jose. Y no quiero que salga lastimado. - No pensaras que yo… - Gordo, te conozco mucho. Y sinceramente, me gustaría ver como la partís, por boluda. Tiene 25 años y se piensa que se las sabe todas. Boluda. - ¿Me estás dando carta blanca? Pregunté Clara me miro y se rio. Solamente se rio. Esa noche al acostarnos, empezamos como un juego, diciendo las cosas que le haríamos si la metiésemos en nuestra cama, para un trio. El tema fue que nos fuimos calentando con todo y terminamos cogiendo a lo loco. Como siempre, dando rienda suelta a los gemidos y gritos de placer. Al día siguiente cuando bajamos a desayunar, los encontramos en la cocina. Inés no dejaba de mirarnos y morderse el labio inferior cuando entramos. - Tremenda noche tuvieron, sinceramente me admiro de como se aman, después de tantos años y que cada tanto, disfruten. Dijo Jose a modo de saludo. - Jose, nos amamos, y nos encanta el sexo, de mil formas y te aseguro que no es de cada tanto. Tu padre con menos de tres veces por semana, no está bien, y yo… mujer sacrificada… le doy el gusto. Dijo mi mujer disfrutando como le enrostraba a su nuera lo felices que éramos en la cama. - No me jodas, viejo entonces la pastillita azul funciona perfecto. Dijo Jose. - Pendejo, solo tomo Aspirineta y por prescripción médica. ¿No me digas que vos a los 30 la necesitas? - No… era una joda. A la tarde ...