1. Me cogí a la calienta verga de mi nuera en el quincho


    Fecha: 21/01/2024, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... tomamos sol y mi nuera con un micro bikini. No paraba de pavonearse frente a Jose y a mí. Clara la miraba y cuando podía me miraba y se burlaba. Me dio sed y fui a buscar para tomar a la cocina. A los dos minutos entró Inés.
    
    - No me imaginaba que a tu edad fueras tan viril. Dijo ella.
    
    - Digamos que todavía tengo cinta en el carretel. Bastante.
    
    - ¿Qué te gusta en la cama? Me preguntó sin filtro.
    
    - Todo, absolutamente.
    
    - ¿Y cómo te gustan las mujeres?
    
    - Perras, muy perras. Y que no rompan las bolas.
    
    - Entonces yo te puedo gustar…
    
    - No sé si sos perra o boluda, no lo puedo definir. Dije.
    
    - Vas a tener que probar para definirlo, Jajaja.
    
    - No, nuera, vos vas a tener que probar que sos una perra, y que no rompes las bolas. Voy a la pileta.
    
    Dije eso y la deje en la cocina. Le llevé jugo a Clara y por mi mirada se dio cuenta que algo había pasado. Al atardecer, Clara le dijo a Jose que la acompañe al supermercado para dejarnos solos. Aún estábamos en la pileta.
    
    - ¿Y yo como sé si quiero ser una perra para vos? Dijo desafiante.
    
    Me baje un poco mi short de baño y le mostré mi pija, que flácida medía 20cm. y era bastante gruesa. A ella se le fueron los ojos.
    
    - Interesante. ¿Puedo chup…?
    
    - No… te dije, no sé si sos perra o boluda. Y no me gasto con boludas.
    
    - ¿Te parece que con este cuerpo puedo ser boluda?
    
    - Mucho más con ese cuerpo. Dije sin mirarla.
    
    - ¿Cómo te demuestro que soy una perra?
    
    - Es tu problema demostrarlo, no el ...
    ... mío.
    
    Ella me miró y se quedó callada por el resto de la tarde.
    
    Clara estaba preparando la cena y entre a acompañarla y tomar un vaso vino juntos.
    
    - ¿Me vas a contar? Dijo Clara.
    
    - Me estoy divirtiendo, fijate que no se hace más la gata.
    
    - ¿Qué le dijiste desgraciado?
    
    - Que no me gustan las boludas, solo las perras muy perras. Según ella, es una perra, pues le dije que lo demuestre porque sin saberlo, no muevo un dedo y no le dije como. Todavía está pensando.
    
    - ¿Yo soy una perra? Me pregunto Clara moviendo el culo.
    
    - Vos sos la reina de las perras mi amor. Dije y le metí una tremenda mano en el culo mientras le besaba el cuello.
    
    - ¿Estas caliente por Inés o por mí? Me preguntó.
    
    Con una silla trabe la puerta de la cocina, le levante la falda y la senté en la mesada. Me puse a chuparle la concha, que ya estaba mojada, con todo, ella gemía como loca. Aunque tuvo un orgasmo no paré de chuparla, era algo que me deleitaba, sobre todo cuando ella se soltaba y gemía con todo. Yo ya tenía mi verga super dura. Estuve un rato y la hice parar, darme la espalda y apoyar los antebrazos en la mesada.
    
    Se la enterré en la concha con todo. Ella dio un grito de placer y comenzó a mover sus caderas mientras yo bombeaba.
    
    - ¿Vieja, estas bien, escuchamos un grito? Pregunto Jose tratando de abrir la puerta.
    
    - Maraviollos… bien, muy bien. Volvé en un rato… Dijo Clara
    
    Yo nunca paraba de cogerla. Ella de gritar de placer. Un rato después, acabe en su concha, y los ...