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Mi tía, mi prima y la montaña (7): Me pillan por sorpresa
Fecha: 25/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... escandalosa. La camisa de Laura ya se había mojado por completo y se pegaba a sus tetas haciendo que la visión fuera sublime. Entramos en la pequeña cabaña de madera donde la visibilidad era escasa, tan solo una pequeña ventana dejaba entrar la poca luz que procedía del exterior. Estaba dividida en dos partes, en un lateral parecía haber otro compartimento al que se accedía a través del hueco de una puerta cubierto por una cortina. Una mesa cuadrada de madera, dos viejas sillas, un mueble destartalado y un camastro era su contenido, muy similar a la otra cabaña. La chimenea dominaba el frontal, con el suelo también cubierto de pieles. —Encenderé el fuego para secarnos! Comentó Marta acercándose a la chimenea. Laura volvió a abrazarse a mi cuello para darme un beso largo y jugoso. —Ufff, he estado pensando en ti toda la mañana! —Ah, si? —Si, tú no has pensado en mí? —Pues… no me ha dado tiempo! —Jajaja, te ha tenido Marta ocupado, ehh! —Pues bastante, no te voy a mentir! —Ni quiero que lo hagas porque ahora lo vamos a pasar muy bien los tres! —Los tres? —Joder, no sabes contar? Que yo vea, somos tres! —Pero… tu y Marta… las dos… juntas… —Esto es un pueblo pequeño y hay que divertirse con lo que sea! Dicho esto, mi prima se desabrochó la blusa mojada y sus dos impresionantes tetas llenaron la estancia como si no hubiera ninguna otra cosa. Marta, que ya se había descalzado y pisaba sobre las pieles junto al fuego, la imitó dejando ...
... caer su vestido al suelo. Nunca había visto cuatro tetas a la vez y mis ojos viajaban de un lado a otro como en un partido de tenis. Las dos rieron al unísono al ver mi reacción. Laura se acercó hasta Marta y abrazando su cuello la besó con una lascivia que me puso más cachondo que si me hubiera besado a mí. Veía como sus tetas desnudas se frotaba entre sí y mi polla parecía querer estirarse más. La falda tableada de colegiala que llevaba Laura le tapaba justo el culo, un culo que deseaba desde que lo vi. Marta se había quedado tan solo con sus pequeñas bragas, todavía mojadas por el semen de su padre que no se había molestado ni en limpiar. —Hueles a polla! Le susurró Laura —Mi padre me acaba de soltar un buen chorro de leche en la cocina! Laura bajó una mano y la metió entre los muslos de Marta. —Ufff, estás empapada! Que pena habérmelo perdido! Laura la soltó para volverse hacia mí. —Ven primo, te vamos a enseñar las cosas que nos gustan! Me desbrocho los pantalones y los dejó caer al suelo. Metió la mano entre los bóxer y abrazo la polla que llevaba todo el día como una estaca. Se inclinó dándole el culo a Marta. Dio un par de lamidas a mi capullo y se lo introdujo en la boca. Di un leve suspiro al sentir la primera chupada y vi como Marta le levantaba la falda. Después le sobo el culo apenas tapado por el tanga con la lujuria dibujada en su cara. —Vamos puta, chúpale bien la verga! Le gritó a la vez que le daba unos azotes. Mi mente volaba ...