-
Un arnés para la putita
Fecha: 12/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Fd, Fuente: CuentoRelatos
... orgasmo Uno... Dos... Tres… Toca tu pecho acaricia, estira, pellizca. Cuatro… Cinco… Seis… Deje de contar y pegue mi boca a su pezón chupaba y lamía mientras sus piernas estaban moviéndose inquietas. Siete... Ocho… La mano que tocaba su teta se aferró a mí, supe que se había corrido cuando apretó fuerte mi mano y sus piernas se tensaron en un temblor incontrolable. —Gírate, ponte en cuatro. Cuando lo hizo la vista era espectacular un pequeño charco estaba en la sábana, su culo expuesto, su vulva húmeda y caliente. Baje mis bóxer. Tócate sabiendo la vista que me ofreces, sabiéndote totalmente expuesta para mí. Comenzó a tocarse y me clavé en ella de un solo golpe deje que se acostumbrara a mí un momento antes de comenzar a moverme, llevarla al orgasmo fue fácil estaba lista y prácticamente estaba ahí. Escuchar y sentir su humedad es mágico. Salí de ella luego de un orgasmo que la obligó a gritar y agarrarse de las sábanas. Antes de volver a entrar en ella para poder saciarme Pat se quitó el antifaz y tomó el control. —Ahora es mi turno de mandar y tú obedeces. Su mirada oscura me excitó y me dio a entender que lo que venía sería algo épico. Así que acepte. Fue hasta otra gaveta y sacó algunos juguetes… Cuando Patricia me mostró esos juguetes mi mente voló. Ya tenía tiempo diciéndole de comprar algo así, inmediatamente pensé en la doble penetración que le daría con ese arnés era un paso antes de pasar al siguiente ...
... nivel y luego hacerlo con otra persona así que sonreí satisfecho. Pero claro yo tenía mis fantasías y ella las suyas… Sacó un par de arneses; uno negro mediano con la mayor parte de su extensión por el lado exterior de las correas y unos cinco centímetros del lado interior, el segundo era un dildo rosa un poco más grande con un arnés negro. También traía en la mano una pequeña jaula de castidad. —Quiero probar algo, en ocasiones tú has sido un sádico conmigo y me ha gustado, pero ahora yo seré un poco sádica contigo. Trague saliva pero accedí. —Muy bien Beto, vas a contar y espero que antes del veinte ya tengas esa polla flácida para poder poner la jaula. —Jajaja!!! Estás loca!!! Ves lo caliente que es… La cachetada que cruzó mi cara me impidió seguir hablando, casi al instante que el ardor cruzaba mi cara un fuerte apretón en los testículos sacó mi aire y casi me dobla por la mitad. —Comienza a contar, que entre más me entretengas peor la pasará tu culo. Vaya que se lo tomó en serio!!! Apretaba fuerte y mi voz no salía, aún así traté de contar. —Uno… Dos… Tres… Cuatro… Cin… co… Seis… Apretó más fuerte mis huevos y tuve que detenerme y doblar un poco las piernas —Vamos hace unos minutos contabas muy fácilmente. —Sie Sie Sie te… Ocho... Nueeevee… —Listo, lo ves solo has llegado al nueve eres patético mi niño (dijo mi niño con sarcasmo), la próxima vez quiero que por lo menos llegues hasta el quince antes de que tu ...