1. Un arnés para la putita


    Fecha: 12/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Fd, Fuente: CuentoRelatos

    ... sobre el dildo, comenzó a subir y bajar lentamente por él, comencé a disfrutar y fue ahí que sentí una pequeña presión en mi culo, empujaba un frío metal en él.
    
    —Relajate, te quiero dilatado para lo que sigue.
    
    Así que puso lo que imaginé era la misma joya negra que yo alguna vez le regale y pongo en su trasero.
    
    Te vas a ver bien bonito con esa joya engalanando tu culo.
    
    Subió y bajó por el dildo mientras sus jugos llegaban a mi boca, así de excitada estaba, la cabrona lo estaba gozando de lo lindo mientras yo con la verga enjaulada solo podía desear estar libre para correrme.
    
    Ella lo sabía por eso gimió su orgasmo en mi oído, sabe que eso me provoca terminar.
    
    Se levantó liberando mi cara de su peso.
    
    Quito el antifaz de mis ojos, lo que provocó que la luz me obligará a cerrarlos de nuevo hasta acostumbrarme.
    
    —Quiero que veas mis ojos en la siguiente etapa
    
    ¿Estás listo para lo que sigue?
    
    Mi cabeza afirmó por mí boca, que estaba seca por lo que venía. Luego sacó la piedra negra que dilataba mi orificio. La dejó junto a mi cara.
    
    —Levanta de nuevo tus piernas putita.
    
    Ábrete para mí.
    
    Así que ahí estaba de nuevo con el culo expuesto y mis manos abriendo mis piernas para ella,
    
    No, me asusto su propuesta, no es que deseara sentir mi culo invadido pero no iba a dejar de ser quien soy solo por el simple hecho de dejarme llevar un ...
    ... poco.
    
    Así que respire profundamente como yo mismo se lo he aconsejado, me relaje, cosa que no impidió que doliera, sentí ardor, una fuerte punzada y como que me rasgaba a pesar de que Patricia lo hizo lenta y cuidadosamente, se detuvo cuando su cintura chocó contra mis nalgas, luego como yo lo hago con ella se recostó sobre mí y me beso.
    
    En poco tiempo mi culo se acostumbró y comenzó a moverse como si fuera yo quien la follaba primero lento me dejaba sentir que ella mandaba, me dejaba sentir cada centímetro del dildo cada vez que salía y entraba en mí para fortuna cada vez con mayor facilidad, el placer apareció en su rostro y en mis entrañas. Comencé a experimentar un placer distinto cada vez que el dildo oprimía mi próstata me deje llevar y lo disfrute.
    
    Sentí como verga crecía dentro de la jaula hasta chocar contra el metal, estaba tan duro que creí que lo reventaría, mi eyaculación ya era inminente mis huevos chocaban comprimidos contra el aro de la jaula, cuando el orgasmo llegó fue doloroso y tan intenso que creí que me daría un infarto la leche cayó sobre mi barriga aunque un poco alcanzó el abdomen de Patricia.
    
    Lo tomó en sus manos y con sadismo lo embarró en mi cara y me hizo tragar mi esperma.
    
    Mis piernas temblaban sin control mientras ella se tumbó sobre mí aun con el dildo dentro y susurrando al oído me dijo:
    
    —Me ha encantado usarte de putita. 
«1...3456»