1. A poco que me folles el culo ya me corro


    Fecha: 13/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... tetas. Poco después volvió a la posición inicial y me folló cada vez más rápido hasta que se corrió chillando como una coneja. A correrse sentí cómo temblaba y cómo bañaba mi polla con sus jugos. Al acabar de correrse se volvió a echar hacia atrás y nos volvimos a besar, luego se dio la vuelta, volvió a meter a polla dentro del coño y me volvió a follar. Esta vez mientras nos besábamos su culo iba de delante hacia atrás y de atrás hacia delante. Le puse la yema del dedo medio en el ojete, lo que hizo que sintiera cómo sus nalgas apretaban el dedo cada vez que la polla entraba hasta el fondo de su coño. Elvira era una guarrilla y follaba de maravilla. Estando a punto de correrse esperó a que me comenzara a correr yo, la sacó, me puso el coño en la boca y me la llenó con los jugos de su corrida. Al acabar quitó la polla del coño, echó dos vasos de vino, nos los bebimos y después me dijo:
    
    -Hoy te dejo.
    
    Pensé que me dejaba.
    
    -¡¿Me dejas?!
    
    -Si, hoy te dejo que me folles el culo.
    
    De la tristeza de pensar que era la última vez que follaba a mi sobria pasé a llevarme una alegría. Follarle el culo era una frontera que nunca me había dejado traspasar. Tenía que darle un orgasmo anal para que no se arrepintiera. No hice preguntas, le dije:
    
    -Apóyate con las manos en la mesa y cierra las piernas.
    
    Se apoyó, paseé la lengua por sus nalgas, después se las abrí con las dos manos y con la punta de la lengua lamí su periné un ratito, luego giré mi lengua alrededor del ojete ...
    ... otro ratito y acabé metiendo y sacando la lengua de él un rato largo. Le pregunté:
    
    -¿Te va?
    
    -Mucho.
    
    Chupando un dedo para penetrarle el culo con él vi en la encimera una tarrina de Tulipán, abrí la tarrina y clavé un dedo en la margarina. El dedo pringado de margarina entró en su culo como un supositorio, después se lo folle apretando hacia abajo... Ya no tuve que preguntarle si le gustaba, sus gemidos me dijeron que le encantaba, luego besando su espada giré el dedo alrededor. Cuanto más aprisa giraba más alto gemía. Elvira echó una mano al coño, acarició su clítoris y en menos de un minuto se corrió, Al correrse cayó al piso de la cocina un reguero de jugos. Terminó de correrse, se dio la vuelta y me dijo:
    
    -Vuelve a sentarte en la silla, tío.
    
    Me senté. Estaba empalmado a más no poder. Elvira metió tres dedos dentro de la margarina y me untó la polla con ella, luego dándome la espalda metió el glande dentro de su culo, después lo fue metiendo y sacando poco a poco hasta que la polla llegó al fondo del culo. Yo tenía la tarrina a tiro, metí dos dedos dentro, cogí una poca, frote las manos y después le magreé las tetas. La sensación era maravillosa y para mi sobrina también lo debía ser, ya que pasados un par de minutos echó las manos a la mesa y se levantó. Yo la seguí para que mi polla no saliese de su culo. Al estar en posición se abrió de piernas y me dijo:
    
    -A poco que me folles el culo ya me corro.
    
    Le iba a dar el orgasmo anal que buscaba, mas se lo ...