1. El gran amor por el más joven de mis hijos (I)


    Fecha: 13/03/2024, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, soy la Dra. del sexo. Para los que no me conocen aún, soy una mujer muy fogosa, ardiente y sin límites. Soy una mujer que le gusta lo prohibido y lo disfruta como el fruto más dulce y jugoso, me tomo mi tiempo para saborear los placeres del tabú. Actualmente tengo 40 años, soy madre de cuatro hijos. Físicamente soy una mujer frondosa, con senos grandes del tamaño de jugosos melones y completamente naturales. Un trasero bien formado y grasoso al golpearlo tiembla muy rico y me encanta que me nalgueen. Una de las cosas que más amo en esta vida es el incesto, lo practico con dos de mis hijos, pero aún no había podido hacerlo con el menor, hasta hace unos años. Todo paso después de que me llamaron a la universidad por una conducta inapropiada de mi hijo menor. Todo esto pasó antes de la época del COVID.
    
    El director de la universidad me había citado para hablar de un incidente que tuvo mi hijo Eduardo con otros muchachos de su equipo de futbol americano. Apenas había comenzado en el equipo era el chico nuevo y yo creí que habían comenzado a ser duros con él a burlarse, ya había pasado por eso con su hermano mayor y ahora con él, pero a ciencia cierta no sabía que realmente había pasado porque mi hijo no me había querido contar. Fui a la oficina del director vestida ligeramente. Llevaba un vestido de verano con unos tirantes delgados de tela ligera y un escote pronunciado. Ese día el calor estaba insoportable así que ni siquiera llevaba un brasiere. Mis senos frondosos ...
    ... danzaban a la par del caminar de mis tacones y el aire acondicionado de la universidad hacia que mis pezones se pusieran erectos saludando a todo aquel chico que volteaba a verme con mirada perversa y de deseo. La piel de mis senos brillaba con el sudor y lucia más apetecible para los hombres. Por fin llegue a la oficina del director. Pude sentir de inmediato su mirada dirigida a mi pronunciado escote, pero me conformé con solo sonreír. Me invito a sentarme y aproveche para provocarle un poco haciendo que viera mi enorme escote. Era un hombrecillo delgado de unos 60 años. Cabello y bigote gris y barriga de cerveza. Después de observarlo por un minuto comenzó a platicarme del problema de mi hijo.
    
    -Señora Julia me temo que su hijo estuvo en una trifulca con algunos muchachos del equipo, se fue a los golpes con dos de ellos y a uno le rompió dos dientes.
    
    -Bueno, lo único que me dijo mi hijo de todo esto fue que el solo se estaba defendiendo de ellos.
    
    -Pues sí, pero el inicio el pleito, por lo que la escuela tiene ciertas reglas en contra de eso, tendré que expulsarlo definitivamente.
    
    -No por favor, señor director debe haber algo que yo pueda hacer, hare lo que usted me diga, hablare con mi hijo y le prometo que hare que se comporte mejor.
    
    -Bueno si puede haber una forma de que su hijo se quede en esta escuela -dijo con cara de viejo verde y perverso.
    
    - ¿Cuál es? -pregunte con curiosidad, pero imaginándome su respuesta.
    
    Él se sentó en su escritorio frente a mi ...
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