-
El gran amor por el más joven de mis hijos (I)
Fecha: 13/03/2024, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos
... abracé a mi pecho y le dije que lo amaba demasiado. Esa tarde llegue a casa, mi hijo estaba en su habitación y sus hermanos habían salido. Fui a su habitación después de haber tomado una ducha y remover cualquier rastro de la suciedad de aquel viejo verde. Toque a la puerta de mi hijo y él me dijo que pasara. Estaba inmerso en su celular y le dije que teníamos que hablar, el dejo su teléfono un momento y me puso toda su atención. -Hijo, hable esta tarde con tu director y logre que te quedaras en la universidad. - ¡En serio mama, wow, muchas gracias! -exclamo abrazándome con mucho amor. -Mi amor, ahora si tienes que explicarme lo que paso, no voy a aceptar una negativa y debes decirme toda la verdad. -Mama, pero… me da pena hablar contigo de estas cosas es algo muy vergonzoso. -Recuerda que soy tu madre, conmigo puedes hablar de lo que sea mi amor. -Vale… unos idiotas se burlaron de mi en las regaderas y empezaron a llamarme con sobrenombres como Mr. Elefante o el burro inútil por el tamaño… por el tamaño de mi pene, dicen que soy un raro, un fenómeno. -Mi amor, si tu pene es mas grande que el de ellos es lógico que tengan algo de envidia y se pongan un poco celosos, pero sus insultos no deben afectarte como para irte a los golpes. -Es que yo mismo pienso que soy un fenómeno, mamá, dijo con un par de lágrimas en sus ojos. Mi pene no es normal lo siento así, las chicas con las que he salido dicen que es grotesco y que nunca lo harían conmigo ...
... porque las lastimaría. -No digas eso mi amor, no lo eres, eres hermoso justo como tú eres. Ellas no saben lo que dicen amor, apenas están empezando a vivir. Pero si realmente crees que hay algo malo en ti, permíteme examinarte, recuerda que soy dra. -Pero ma, me da algo de pena contigo. -No seas ridículo corazón yo te cambiaba los pañales, anda vamos bájate los shorts para examinarte. El accedió y se bajó poco a poco sus shorts y su ropa interior. Un grueso falo salió a tomar aire. El prepucio cubría todo el glande y si tenía algún parecido a la trompa de un elefante, tenía la misma majestuosidad. Hice un esfuerzo por no asombrarme y soltar alguna expresión picante. Lo tomé en mis manos y comencé a examinarlo minuciosamente. Podía sentir el peso y el calor de su miembro en mis manos. -Parece que todo está en orden mi amor ¿con tu tamaño así de grande, puedes tener erecciones? -Si mama si puedo, pero, tengo algunos problemas. -Ok mi amor, muéstrame como lo haces, necesito ver como es tu erección, si tiene la suficiente fuerza, porque si no, quizás tendrías que tomar algunos medicamentos para mejorar la circulación o quizás una nueva dieta. -Está bien mama -dijo mientras empezaba a tocar ese varonil miembro tan imponente. Llevaba ya varios minutos, pero no podía lograr una erección, comencé a preocuparme un poco, pero quise intentar algo nuevo. Tal vez te ayudé ponerle un poco de crema mi amor -dije mientras traía el bote de mi cuarto. El parecía algo ...