1. Noche lésbica de incesto: Mi esposa y su mamá cogiendo


    Fecha: 27/03/2024, Categorías: Incesto Autor: RRuser, Fuente: CuentoRelatos

    ... nosotros. El encargado ya andaba en el lugar, así que le pedimos permiso para salir al pueblo a almorzar y comprar unas cosas. Paseamos hasta casi el medio día y regresamos con la intención de jugar en las albercas como el día anterior, pero al regresar ya había dos familias armando sus casas de campaña, o sea que ya no íbamos a estar solos. Aun así nos cambiamos, ellas se pusieron sus trajes de baño de una pieza con los que se veían más hermosas y yo un shorts, pues las familias llevaban niños y no podía andar con la trusa que me regalaron el día anterior. Sobra decir que los hombres de las dos familias, se deleitaban con los cuerpos de mi novia y mi suegra mientras que las señoras se veían molestas con la actitud de sus maridos, yo con un poco de celos, pero feliz. En un momento mientras nadábamos, Melinda demostraba un poco de arrepentimiento, nos decía que eso no debió haber pasado y que no se volvería a repetir. Le preguntamos si lo había disfrutado, obvio contestó que sí y le dijimos que nosotros no veíamos nada de malo en eso y que solo lo disfrutara. Seguimos nadando y a Yesica le dije que esa noche iban a coger solo ella y su mamá que yo no participaría pero al día siguiente sería para mí, y así estuvo de acuerdo aunque dudaba si Melinda aceptaría, le dije que encontraría el modo de convencerla.
    
    Llegó la noche y nos disponíamos a dormir, afuera las familias tenían una fogata y ponían música. Nosotros prendimos la chimenea y las velas, otra vez yo en medio de las ...
    ... dos pero ahora me besaba con Melinda y le iba quitando la pijama, ella estaba muy caliente, sus pezones estaban duros, quería quitarme el shorts, agarrar mi verga y subirse sobre mí, pero no dejé que lo hiciera. Ya que la tuve desnuda, agarré unas bufandas e hice lo que mi novia me hizo en varias ocasiones, amarré sus manos a la cama y vendé sus ojos, de ese modo se quedó indefensa. Mi suegra ya sabía lo que seguía y no se resistió. Besé apasionadamente a Yesica mientras le sacaba la pijama y me senté en una silla, tenía el mejor lugar como espectador.
    
    Yesica comenzó a pasar sus uñas por todo el cuerpo de su mamá, a quien se le veía erizada la piel y sus pezones se hinchaban con las caricias que recibían, Melinda sin pedírselo abría las piernas esperando las caricias de mi novia quien dirigió su mano a esa panocha hermosa, que se alcanzaba a notar húmeda y escurriendo, se besaban apasionadamente y mi suegra gemía mientras abría y cerraba las piernas por la sensación que le provocaban los dedos de Yesica, quien sin duda sabía el punto exacto donde tocarla. No pasó mucho tiempo en que mi suegra gritó y temblaron sus piernas, se vino en los dedos de su hija, quien prolongó lo más que pudo ese dedeo en la panocha. Yesica la besaba con pasión y ternura a la vez. Entonces Melinda le pidió que la desatara y así lo hizo, sin quitarse la bufanda de los ojos, recostó a Yesica boca arriba, se acercó a su boca y Yesica la atrajo a sus labios, después de un beso largo empezó a bajar por ...