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Noche lésbica de incesto: Mi esposa y su mamá cogiendo
Fecha: 27/03/2024, Categorías: Incesto Autor: RRuser, Fuente: CuentoRelatos
... su cuello, por sus pechos, a los cuales les dio unos pequeños besos, siguió el recorrido con su lengua a su abdomen y mi novia entendió a dónde iba su mamá, así que abrió también sus piernas y Melinda empezó un lengüeteo sin experiencia, el cuál hacia gemir a Yesica quien tenía agarradas sus rodillas, levantando sus piernas para sentir la lengua de su mamá más profundo. Así estuvieron un rato para luego volver a fundirse en besos apasionados, sin pensar en que son madre e hija, disfrutando el sexo tan rico que se daban. Luego Yesica acomodó a su mamá en la cama y se montó sobre ella cruzando sus piernas de modo que sus vaginas casi rozaban una con otra pero eran sus piernas las que les servían de miembro para tallar sus panochas que estaban escurriendo, haciendo presión una sobre la otra, mi novia tenía a su mamá agarrada por las tetas, acariciándolas, pellizcando sus pezones, entrelazando sus lenguas y moviéndose como si se penetraran una con otra. Primero llegó el orgasmo de Yesica, quién poco a poco se quedó quieta dejando que su mamá la tomara por las nalgas y la atrajera con fuerza a su panocha para venirse del mismo modo que su hija, ambas gimiendo durante sus orgasmos. Fueron recuperando su ...
... respiración normal, y estando Yesica sobre Melinda, esta se quitó la bufanda de los ojos, tomo el mentón de mi novia para dirigir sus labios a los de ella y sin ninguna duda la beso delicadamente, beso al cuál mi novia correspondió. Yo en mi silla me masturbaba con un brasier de mi suegra que había usado durante el día, lo enredé en mis huevos y apreté lo más fuerte que aguanté, con uno de sus tirantes rodeé mi tronco y subía y bajaba dicho tirante acabando mientras las veía fundirse en ese beso tranquilo y tierno que se daban. Yo creo que se olvidaron que estaba ahí disfrutando de una maravillosa escena de amor, me vine viéndolas pero al mismo tiempo más enamorado de mi Yesica, feliz de verla a ella feliz. Me limpié con su brasier y lo dejé en su lugar, me acosté en la orilla de la cama y me quedé dormido. Entre sueños medio despertaba por los gemidos que se provocaban al acariciarse y besarse durante la noche, me daba gusto que mi novia siguiera disfrutando el cuerpo de deseo de su mamá. No las interrumpí y tampoco me solicitaron para unirme, a fin de cuentas, esa noche le tocaba a mi novia. Al otro día, sería mi turno. Saludos a todos y todas. Ojalá sigan disfrutando de nuestros relatos.