1. La hijastra pródiga


    Fecha: 29/03/2024, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos

    ... favor…
    
    Panchi: me llevas al único cuarto de la casa cerrado con llave?
    
    Yo: así es pequeña… ahora que los paños se han enfriado un poco… ¿quieres seguir de todas formas?
    
    Panchi: quien dijo que los paños se enfriaron?
    
    Nano: esa es mi chiquilla!
    
    La puerta daba a una corta y oscura escalera hasta un descanso, luego la subida continuaba pero desde la entrada no se podía apreciar, pues desde el descanso, la escalera daba un recodo que imedía ver el final de ella desde el umbral.
    
    Dieciocho escalones más terminaban en una gruesa y pesada puerta. Al traspasarla, se ingresaba a un cuarto de 8x8 metros ventilada por 4 menudas y rectangulares ventanas de 15x40 a pocos centímetros del falso cielo y una gran claraboya de 1.5x1.5 metros en medio del techo.
    
    Desde la puerta se podía ver toda la habitación, pues se encontraba ubicada en el ángulo inferior derecho y desde allí se extendía hacia la derecha, de frente y la izquierda toda la visual. De este modo, a la izquierda de ella, dos metros antes de llegar al fondo, pegada a la muralla, se encontraba una cama tamaño King.
    
    En la esquina opuesta y enfrente de la puerta, un jacuzzi para 6 personas. A los pies del albo lecho un pedestal adosado al suelo sostenía una delgada televisión de 50 pulgadas sobre una superficie giratoria. Así no importando el lugar de la habitación donde uno se encontrara, siempre no perdía de vista a las imágenes que pasaban por la TV.
    
    Siguiendo la misma línea, al fondo siguiendo la forma ...
    ... de la esquina podía apreciarse un sillón pegado a la pared con tres cuerpos a cada lado. Al frente de él a dos metros otro igual casi cerrando un cuadrado perfecto. En medio una firma y baja mesa de centro con superficie de vidrio.
    
    Cada rincón de la pieza estaba iluminado por lámparas de pedestal con la cabeza dirigible. Desde cada ubicación se podía controlar la intensidad de la luz. Sin embargo, el control maestro se encontraba al lado de la entrada. Además existía una luz central que alumbraba todo que se encendía cada vez que la puerta de entrada era abierta, manteniéndose así por el siguiente par de minutos, para luego apagarse.
    
    Panchi: -en cuanto ingresamos- wow… que lindo está todo…
    
    Yo: desde ahora en más, podrás venir cuando quieras…
    
    Panchi: -a Nano- me puedes bajar, galán… -tras dejarla de pie a dos pasos de la entrada- todos dentro, frente a ella, excepto yo que estaba detrás, a centímetros de tocarle la piel.- gracias, Cami… trajiste a mamá acá, supongo…
    
    Yo: con ella y por ella lo construí… desde que se fue, nunca más vine, excepto una vez por semana a limpiarlo… oye hija… aún quieres que sigamos?
    
    Panchi: -tras una corta carrera saltó sobre la cama. Luego gateando llegó al centro para sentase con la espalda erguida, las piernas cruzadas, la mirada atenta y juguetona.- ven Cami… me prometiste algo sin dolor… quiero que cumplas…
    
    Yo: -caminado con parsimonia hacia ella, sin sacarle los ojos de encima.- soldados… armas listas… -tomaron con una mano ...
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