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La hijastra pródiga
Fecha: 29/03/2024, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos
... de mirarnos entre los cuatro amigos y sonreír.- mi humilde opinión, cariño es que lo caliente y puta lo llevas en la sangre y nadie antes te lo había despertado… te gusta? Panchi: -meneando ella su culo ensartado- muchísimo… Yo: entonces hija… mi recomendación es que lo disfrutes… Entonces Nano, siempre con mi hijastra en vilo, tomó asiento en el borde, se tiró hacia atrás llevándosela con él para luego ubicarme en medio de sus abiertas piernas y penetrarle su delicioso coño. Sin invitación Carlitros le penetró la boca, acoplándose de una al ritmo impuesto por Panchi en persona. Unos segundos después de coordinadamente follarnos a la chinita a tres vergas, el chico se nos unió, ofreciéndole la suya para que con la mano la masturbara. Por cada orgasmo en el que sucumbía Panchi, nosotros, en el sentido de las manecillas del reloj, rotábamos, cambiando de orificio que tapar. De ese modo, como nunca lográbamos alcanzar el ritmo para acabar, nos follamos a la china cochina como cariñosamente la apodé, por todos sus agujeros en diversas poses por varias horas seguidas. Al medio día siguiente, mientras desayunábamos los dos solos. Desnudos sentados a la mesa. Comíamos con avidez y cada vez que nuestras miradas se encontraban, una luminosa sonrisa destellaba en su exótico rostro. Yo: oye Panchi… ¿sentiste vergüenza en algún momento de anoche? Panchi: de hecho estuve muerta de vergüenza hasta cuando me di cuenta que descubrías mis senos no para ti, sino para ...
... ellos… ahí la calentura pudo más y terminó anulando mi sentido común… Sin exagerar, Cami, desde ese instante mi cuerpo quiso entregarse a la lujuria y no lo hice antes porque ustedes se dejaron perder… Yo: el burro hablando de orejas… Panchi: jejeje… te amo, Cami… te puedo pedir un favor? Yo: dime… -le dije sonriendo con ternura. Panchi: podrías follarme como lo hiciste con Francis aquel gritado domingo… Yo: tomándole la mano y guiándola para dejarla sentada sobre mi verga. La espalda erguida, los pezones erectos.- nunca pensé diría esto, pero... –tomándola de las caderas e iniciando un cadencioso adelante y atrás. Comenzó a gemir.-en fin… ahí va… siempre pensé que después de tu madre nunca más me volvería a enamorar y resulta que llegaste tú… Dieciséis meses después de esa noche, Panchi nos sigue acompañando el último sábado de cada mes y no pasa noche en la que no caliente nuestra cama. Todas y cada una de las tertulias han sido memorables, pero si les gustó esta historia y ustedes así lo quieren, les puedo relatar dos, tal vez tres aventuras de antología que mi hijastra nos hizo vivir. Como cuando, entrado el invierno, un día nublado, en una playa del litoral central semi desierta por la cual paseábamos los 5, de pronto se detiene delante de nosotros para decirnos que si no la follábamos, en ese mismo instante, al menos una vez cada uno, nunca más sería nuestra puta. O de la vez en el supermercado que se paseó sin calzón con un corto y ajustado vestido y al ...