1. La hijastra pródiga


    Fecha: 29/03/2024, Categorías: Incesto Autor: vule69, Fuente: CuentoRelatos

    ... Ahí estaba, hermosa, desnuda en medio de cuatro hombres mayores absolutamente excitados. Nano volvió a repartir.
    
    A Carlitros le salió una J, al Chico un 8, a Panchi un 7, Nano un As y a mí un 10. Pidieron otra carta el chico y Panchi. Al mostrar nuestros juegos quedó de manifiesto que por un punto perdía el chico, pagando de inmediato la apuesta. A Panchi casi se le salieron los ojos con la gruesa y venosa verga de mi compa. Seguimos.
    
    En las siguientes dos vueltas y a pesar de todos sus esfuerzos, perdimos sucesivamente Carlitros y yo. Panchi sin disimulo miraba cada verga con concentrada atención. En el siguiente turno Panchi volvió a perder. Quien debía sugerir a los otros la pena por ser el ganador era Nano.
    
    Nano: que la acusada se ponga de pie… -obedeció- la sentencio a bailar como stripper para nosotros una canción a nuestra elección…
    
    La música comenzó a sonar. El volumen de la TV, que pasaba otra película, se dejó en cero. La canción elegida tenía una duración de 8 minutos, los que danzó con erótica sensualidad hasta el último acorde.
    
    Quedamos todos prendidos, las vergas erguidas, los ojos ávidos. Justo antes de tomar asiento, la mano de Carlitros la tomó con firme gentileza y sin decir una sola palabra, la dirigió hasta dejarla, sin oposición alguna, tendida mirando al techo, sobre la mesa, las rodillas flexionadas y completamente separadas. Una mano sobre un seno, la otra en su entrepierna, lascivia en los ojos. Los chicos me miraron. ...
    ... Asentí.
    
    Carlitros: cariño… ¿nos dejas ayudarte???
    
    Panchi: -me miró, asentí,- si… -dijo y cerró los ojos.
    
    Sin más dilación, la rodeamos y comenzamos a tocarla, lamerla, chuparla, besarla y morderla por todo su cuerpo. A Panchi de inmediato se le puso la piel de gallina y se escucharon los primeros gemidos.
    
    Nano besaba con pasión la boca y el cuello de una entregada Panchi. Carlitros y el chico se apoderaron cada uno de un seno mientras por mi cuenta, lamía y chupaba con ansias desde el clítoris hasta su redondo culo. Me detuve justo antes del orgasmo solo para penetrarle el coño con mis dedos corazón y anular e iniciar ipso facto un vertiginoso sube y baja.
    
    Panchi: ah… por qué te detie… ay!!! Qué estás ha… aaaah!
    
    Menos de medio minuto más tarde, mi hijastra, con mis dedos en su interior inmóviles, eyaculaba, mojando todo a su alrededor con sus abundantes y aromáticos fluidos. Sin darle respiro, menos de un segundo después, reinicié el mismo sube y baja y con la misma intensidad.
    
    Poco más de 30 segundos después, Panchi iniciaba una serie de eyaculaciones que la mantuvieron en un lujurioso trance por el siguiente par de minutos. Durante todo ese tiempo y desde el momento en el que empezó, la chinita (en realidad su padre era japonés) como le comenzamos a decir, vocalizó la “a”, a veces entrecortadamente, a veces continua, aumentando y/o disminuyendo el volumen según la intensidad de la follada. Solo se detuvo a tomar aire, para de inmediato continuar como una suerte de ...
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