1. Don Ramiro me llama


    Fecha: 04/06/2024, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... vagina lentamente y metiéndome dos dedos extraía parte de mis fluidos y su corrida anterior y lo untaba en mi esfinter dilatándolo poco a poco.
    
    Cuando sintió que mi culito albergaba con facilidad sus dedos, apuntó su glande a mi estrecho orificio anal y presionando lo fue metiendo.
    
    Así ahhh despacito!!! Que está muy grueso y graaandee huumm!! Le decía ya que aún no me acostumbraba a su tamaño y grosor.
    
    Avanzaba dos o tres y retrocedía uno, así me estuvo penetrando lentamente acariciando mi clítoris qué al estar tan sensible por mi reciente orgasmo me hacía retorcerme, sintiendo más la presión de su miembro en mi culito.
    
    Se quedó quieto unos segundos para que me acostumbrara a su tamaño, palpe con mi mano sus testículos… estaban pegados a mis nalgas, me lo había metido todoo!!
    
    Tomé aire y levantando mi cabeza apoyé mis manos en el borde del jacuzzi y comencé a moverme de atrás hacia adelante ensartándome yo solita, él no se movía solo acariciaba mis senos y mi clítoris y yo era la que se movía llevando el ritmo del coito anal!!!
    
    Melo metía hasta el fondo y movía mi cadera en círculo y me hacía hacia adelante dejando su glande y unos centímetros adentro, así estuve disfrutando de tan vigoroso y rígido falo por varios minutos, mis piernas temblaban, nos salimos del jacuzzi y nos fuimos a la cama secando nuestras piernas con la colcha.
    
    Me quedé observando su masculinidad totalmente rígida y hacia arriba, sus colgantes testículos bien marcados en su escroto ...
    ... ligeramente uno más arriba que el otro, sus piernas velludas y fuertes para su edad y eso me excitó bastante sintiendo pulsaciones tanto en mi vagina como en mi esfinter.
    
    Me puse en posición separando mis piernas e inclinando mi espalda poniendo mi cabeza en la almohada de manera que mi cadera se elevaba, permitiendo que me penetrara con mayor facilidad.
    
    Separó mis nalgas con sus manos y sin necesidad de guiar su pene lo puso en la entrada de mi culito y me lo fue introduciendo nuevamente, estuvo dándome placer en esa posición por varios minutos para después sobando mis senos quedamos de lado, yo levanté mi pierna izquierda facilitando una penetración más profunda y comenzamos a movernos coordinando nuestros movimientos de tal manera que la fricción en mi canal anal era constante.
    
    Sudorosos y agitados seguíamos moviéndonos, gemía e inclinaba mi cuerpo para sentirlo mejor y él aceleraba sus movimientos en clara indicación de la proximidad de su eyaculación… aferrándose fuertemente a mis caderas me lo metió completamente y sentí un torrente cálido llenar mis intestinos, al fin recibía su esencia otra vez!!!
    
    Tres fuertes disparos depositaron su semen en mis entrañas, su pene brincaba y palpitaba cada vez que expulsaba su blanco esperma, yo me inclinaba más pujando y gimiendo de placer, apretaba mi esfinter disfrutando de ésa unión tan rica y placentera quedando exhaustos!!!!
    
    Me abrazó fuerte y besaba mi hombro y cuello, giré mi cabeza y besando sus labios le dije ...
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