1. Mi tía, mi prima y la montaña (4): Un día movido


    Fecha: 01/12/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos

    ... me trastorne viendo en que no daba para tanto. Pero mi prima no era nada celosa ni tampoco absorbente y volvió a sorprenderme.
    
    —Luego la llamo y si quiere podemos ir a su casa a que nos invite a una cerveza!
    
    Mi cara debía de ser un poema por la risa que le dio a mi prima al mirarme.
    
    —Tranquilo, solo será una cerveza, jajaja! Ahora vamos, que ya se debe haber levantado mamá!
    
    Mi tía estaba sentada en la mesa del jardín tomándose un café. No dijo nada, tan solo nos miró con una sonrisa intrigante.
    
    —Hola mamá! He pensado en llamar a Marta para que nos invite a una cerveza y así le presento a Gus!
    
    —Es una buena idea! Así Gus puede ir conociendo a gente! No vengáis muy tarde!
    
    —Ya sabes que madrugo mucho y me gusta dormir siete horas.
    
    Laura llamó a su amiga y después de casi cinco minutos de conversación…
    
    —Joder, lo que me ha costado convencerla!
    
    —Pero ha accedido? Preguntó mi tía.
    
    —Si, pero me ha costado!
    
    —Es que es demasiado tímida. Apenas sale de casa, y cuando lo hace se va sola al campo! Dijo mi tía dirigiéndose a mí.
    
    Cogimos el coche de mi prima y nos dirigimos a su casa. Apenas eran unos dos kilómetros.
    
    —Como la has convencido?
    
    Le pregunté nada más arrancar.
    
    —Pues le he dicho que tenía un primo que acababa de llegar y que estaba buenísimo!
    
    —Joder, eso le has dicho?
    
    —Y algo más! Jajaja!
    
    —Que más? Le pregunté intentando parecer algo indignado.
    
    —Pues que me acabas de echar un polvo bestial!
    
    —No me jodas! No me lo ...
    ... creo!
    
    —Pues créeme, era la única manera de convencerla!
    
    —Pero eso es algo íntimo!
    
    —Es que somos muy íntimas! Ella me contó lo de su padre, que es más íntimo. Y no solo eso, digamos que también… me lo prestó! Jajaja!
    
    Estaba alucinando cuando llegamos a su casa. Creo que me había puesto colorado y no me bajaba el calor de la cara. Allí estaba Marta, esperándonos con un vestido floreado que le llegaba hasta la mitad de sus delgados muslos, pero con un generoso escote que mostraba lo mejor de su cuerpo. Como había dicho Laura, tenía unas tetas que no parecían de ese cuerpo. También llevaba su pelo oscuro recogido en una coleta. De cara no era muy agraciada, sobre todo su nariz aguileña. Su boca era grande, y sus labios no estaban mal. Se los había perfilado con un carmín rojo que los resaltaba más.
    
    Laura nos presentó y su timidez era patente, aunque desde el primer momento intentó agradarme. En mi mente revoloteaba la idea de que sabía que me había follado a Laura y podría apostar a qué estaría pensando en eso. Nos habíamos sentado en el jardín a beber unas cervezas y a charlar, y yo procuré ser lo más agradable que pude haciéndole ver que estaba encantado de conocerla.
    
    Marta fue cogiendo confianza y comenzó a coquetear abriendo más su escote y sonriéndome de una forma insinuante. También se subió un poco el vestido con disimulo para mostrarme una gran parte de sus delgados muslos. El vestido era bastante ajustado al pecho y podía ver la marca de sus pezones, esos ...
«1234...7»