1. Mi tía, mi prima y la montaña (4): Un día movido


    Fecha: 01/12/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos

    ... duro y con una redondez casi perfecta. Sus brazos rodearon mi cuello y su lengua invadió mi boca como un huracán húmedo y caliente. Fue un beso relativamente corto, pero lleno de un fuerte sabor a lujuria.
    
    Se despegó con la misma rapidez que se había pegado y se abrochó los corchetes con rapidez.
    
    —Que vas a hacer mañana por la mañana?
    
    Me preguntó sabiendo que por las mañanas Laura trabajaba.
    
    —Pues no sé, no había pensado en nada!
    
    —Quieres que te vaya a buscar y te enseño un sitio precioso donde tengo las ovejas?
    
    Sabía que hablaba de sexo y las ovejas eran tan solo una excusa, y a mi cuando me hablan de sexo no se decir que no.
    
    —Vale! Será interesante. En mi vida he visto una oveja real!
    
    Una carcajada desbordó su gran boca y me dio otro beso fugaz en los labios. Cogió tres latas de cerveza y salimos de nuevo al jardín. Al momento apareció Laura y nos las tomamos con una charla animada. Después nos despedimos y Marta, sin cortarse, lo hizo dándome un beso en los labios.
    
    —Le has gustado, ehh!
    
    Me dijo Laura de camino a casa.
    
    —Nos hemos caído bien! Sonreí.
    
    No quise esconder nada a Laura y le comenté la invitación de Marta para ver ovejas. Soltó una gran carcajada al oírlo.
    
    —Pues desayuna bien que lo vas a necesitar! Jajaja!
    
    Volvió a reír advirtiéndome de lo que me esperaba. Llegamos a casa cuando el sol se hundía bajo el horizonte. Mi tía ya tenía la mesa puesta con la cena y cenamos mientras Laura le contaba a su madre lo contenta que se ...
    ... había puesto Marta al conocerme. También le comentó que me vendría a buscar al día siguiente para enseñarme las ovejas, pero no hizo comentarios de lo que había pasado.
    
    Al terminar, Laura dijo que se iba a dormir, pero capté una seña que le hacía a su madre.
    
    —Ves poniendo unas copas que tengo que subir a colocar la ropa que he planchado!
    
    Me dijo mi tía. Las dos desaparecieron por las escaleras y el morbo y la curiosidad me hicieron seguirlas a escondidas.
    
    —Ufff, que contenta estoy de que haya venido el primo!
    
    —Me alegro mucho hija!
    
    Las oí que hablaban en la habitación de Laura. Se habían dejado la puerta abierta y me arriesgue acercándome más. Me agaché para asomarme desde abajo pensando que desde esa posición sería más difícil de que me vieran. En ese momento estaban abrazadas besándose.
    
    —Pero me sigue apeteciendo estar contigo mamá!
    
    —Ufff, ya sabes que a mí me gusta!
    
    Laura había bajado una mano y la metía bajo el vestido de su madre mientras la besaba el cuello y la cara. Mi tía se desabrochaba el escote del vestido y sus tetas escaparon de la tela con los pezones duros y punzantes. Al momento la boca de mi prima los devoraba como si fuera una suculenta cena. Mi tía no tardó en comenzar a jadear. Estaba claro que su hija sí sabía cómo chupárselos, o quizás serían esos labios densos y abundantes.
    
    Laura la empujó contra la cama y se quitó la ropa con rapidez. Su cuerpo desnudo estaba esplendoroso iluminado con la luz artificial. Se sobó las tetas ...
«1...345...»