1. Su profesor particular (capítulo IV): Explorando


    Fecha: 29/03/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Edstaston, Fuente: CuentoRelatos

    ... para serle sincero”.
    
    - “Pues tienes que despedirla y contratar a alguien que cocine y que venga todos los días de lunes a viernes. Soy maniática de la limpieza y me gusta comer bien. Qué mejor manera de gastar tu dinero que tenerme contenta, ¿no te parece?”
    
    - “Pero es que la conozco hace tiempo. No quisiera…”
    
    - “Pues esa precisamente es otra razón para echarla. Hay que traer a una que no sepa donde trabajas y que no conozca demasiado de ti. La discreción es fundamental, tanto para ti, como para mí. Si se sabe que vivimos juntos, mi calificación en tu asignatura perderá valor. Eso no me interesa.”
    
    “Tú tampoco querrás un escándalo, ¿verdad?”.
    
    - “No, señora”.
    
    - “Bien. Pues está decidido. Mañana mismo te pones a buscar a una empleada de hogar que cocine y que venga cinco días en semana. Por supuesto, tú cocinarás para mí los fines de semana”.
    
    - “Volviendo al asunto de la discreción”, dijo Elena. “Debes intentar traer a casa el menor número de personas posibles. Solo lo harás cuando sea inevitable y, por supuesto, me avisarás antes para que yo no esté en casa cuando vengan” “Además, voy a buscar una habitación para alquilar. Tú me la pagarás, por supuesto. Así tengo un domicilio de cara a mis compañeros y puedo tener visitas allí si quiero”.
    
    - “¿Todo claro?”.
    
    Habiendo llegado a este punto de sometimiento, Tomás no tenía otra cosa en su cabeza que servir a esta diosa y que se trasladara a vivir con él lo antes posible. Así que no le quedó otra opción ...
    ... que decir:
    
    - “Ninguna duda, señora”.
    
    - “Creo que eso es todo por ahora. Me marcho. Te dejo que me des un beso de despedida”.
    
    Tras decir esto, Elena se inclinó, subió su falda y puso su increíble culo delante de la cara de Tomás, separando sus nalgas con las manos. Tomás lo besó con veneración.
    
    - “Gracias, señora”.
    
    Cuando ya iba a abrir la puerta, Elena se volvió.
    
    - “¡Ah! Se me ha ocurrido una última cosa. Túmbate. Boca arriba.”
    
    Tomás se tumbó.
    
    - “Para terminar de sellar nuestro pacto, te voy a marcar como mi propiedad. Te dije que no me gusta la violencia, así que te voy a marcar estilo perrito, cachorro mío”
    
    Elena puso un pie a cada lado del cuerpo de Tomás y comenzó a orinarse encima. La orina caliente cayó sobre todo el cuerpo de Tomás que, extrañamente, no sintió asco, sino una tremenda excitación. Incluso no pudo evitar sacar su lengua y probar un poco de la orina que había caído sobre su cara.
    
    - “Gracias, señora”, dijo Tomás cuando Elena terminó.
    
    - “No hay de qué. Tendrás más si te portas bien. Por cierto, limpia pronto el suelo, no vayan a quedar manchas en el mármol. Ya te he dicho que soy una maniática de la limpieza”.
    
    “Manda una empresa de mudanzas a mi residencia el próximo viernes por la tarde. Justo dentro de una semana. Entretanto, piensa en mí. Aunque sé que lo harás. Te veo en clase el lunes”.
    
    Elena cerró la puerta tras de sí, dejando a Tomás mojado y dolorido. Las rodillas le quemaban de recorrerse toda la casa a cuatro ...