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Carla: El tío la entrega a pistero de estación de servicio
Fecha: 10/07/2025, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... tarde. Mientras el surtidor cargaba lo pedido, el pistero se acercó de nuevo a preguntar si limpiaba el parabrisas. –Sí, por favor, dijo T. Y al limpiarlo, el tipo miraba por el parabrisas las piernas entreabiertas de Carla que mostraba sin prejuicios la tanga negra que llevaba. Terminado todo, Carla dijo: Voy al minimarket a comprar un jugo mientras usted paga, tío. Se bajó y fue lentamente, luciendo su andar pese a que estaba de abrigo largo. El pistero se acercó, cobró, y dijo: Le molesta liberar el sitio corriendo la camioneta hacia adelante mientras viene su señora? Y T: mi sobrina querrás decir… no es mi señora. —Ahhh. —Podés hablarle tranquilamente, está libre, y es muy liberal... (le encantó darle pie al pistero para que la mirara a gusto). —Yo? Una mujer así no se fija en un pistero ja ja… T movió la camioneta, mientras el pistero, digámosle P embolsaba la propina y casi enseguida abrió la puerta para Carla que ya volvía. Ella agradeció, se aseguró de dejar ver lo mas posible de pierna al subir al vehículo y nos fuimos tranquilos. Acompañamos a T en algunos trámites de trabajo y decidimos probar suerte a ver si el pistero aún estaba en horario. Pero, pequeña variante, iba conduciendo Carla, con la esperanza de que P aún estuviera en su turno. Se fijaron un detalle? Nada nuevo, claro… las prendas de dama, en este caso la camisa de Carla, siempre llevan los botones a la izquierda, por lo tanto, tres botones desprendidos y la camisa ...
... que naturalmente se abre, mostraban a la perfección toda la teta derecha de Carla apenas cubierta con el corpiño de encaje negro. Hubo suerte y estaba P. Fuimos al surtidor al lado del cual estaba y se sorprendió al vernos de nuevo, y mucho mas al ver a Carla conduciendo y al apreciar su escote. –Otra vez? Dos cargas en el día? Le lleno el tanque? –Tío, pregunta si me llena el tanque, que hacemos? (y mientras tanto P seguía pegado a la ventanilla, mirando escote abierto y piernas descubiertas). El tío demoró adrede unos segundos, y dijo –Hoy no, que llene el tanque mañana. Carguemos otros $ 1500. Así lo hizo P, cobró tomándose su tiempo, recibió la nueva propina y agradeció con un “muchas gracias por todo y los esperamos mañana”, aunque habló en plural, seguro que esperaba atendernos él. Esa noche decidí, y me agradecieron, quedarse solos tío y sobrina. “No te imaginas que noche Sergio, me dio por la cola y me chupó todita”. Al otro día, después de mediodía, decidimos pasar a la parte siguiente de nuestro plan de juego. Quien fue a cargar combustible en su propia SUV fue Carla, conmigo y el tío, obvio. Pero había sorpresa de vestuario. Simplemente, con la calefacción bien alta, minifalda con tanga blanca nacarada y camisa diferente a la del dia anterior, sin corpiño. Por supuesto, tres botones de la camisa que desprendió antes de llegar, abriendo bien la separación entre lado de ojales y de botones… consecuencia, se veía hasta el pezón del seno ...