1. Heber el hijo del encargado


    Fecha: 24/07/2025, Categorías: Gays Autor: Argentinocalent, Fuente: CuentoRelatos

    ... medio que me da un pico, y se va. Vuelvo a entrar, lo miro a Heber, que se queda medio extrañado de haber visto lo que vio y subo al ascensor.
    
    Al día siguiente, lunes, comienzo de la semana, voy a bajar con el ascensor, y al detenerse en el 6to, estaba Heber con la bolsa de consorcio en la mano y la escoba. Yo: Buen día! Él, mirándome de arriba a abajo, me dice: Buen día señor!
    
    Yo: ehhh como señor? Todavía no tengo 40. Doctor en todo caso, o Juan!
    
    Él: ah perdón, pensé que era Ud. Mas grande. (con un gesto de pena mirando hacia abajo).
    
    Yo: jajaj ano pasa nada, como van los estudios? Me contaron tus papás que estas estudiando para contador! Que bueno que lo hagas. En que año estas?
    
    Se abren las puertas del ascensor en el subsuelo ya que tenía que sacar el auto, y él me responde, voy a la recepción.
    
    Yo: vení, acompáñame y me contas de la carrera.
    
    El: estoy en tercer año, es que me cuesta bastante y voy medio atrasado. Me distraigo mucho y mis papás quieren que trabaje con ellos porque dicen que yo también tengo que colaborar para ganarme la plata que me dan y este edificio es muy grande y se pierde mucho tiempo.
    
    Yo: en forma de consuelo, lo tomo del hombro y le digo: si me das permiso, voy a hablar con tus papás que tenés que concentrarte en el estudio y que antes una sola persona se hacía cargo del edificio, ahora son dos, no se necesitan 3 y menos si estas estudiando. Tenes que salir adelante. Cuando vuelvo, hablo con tus viejos.
    
    Él: Ud. Me dijo ...
    ... que era doctor, no? Es médico?
    
    Yo: no, soy abogado y ahora me estoy yendo a la oficina, y vos tenés que estudiar para lograr progresar. Después nos vemos.
    
    Me subí al auto y me fui. Heber era un chico que parecía frágil, enojado con sus padres, pero que algo raro tenía en su actitud.
    
    Regresando a la tarde al edificio, salgo del auto y subo a la planta principal y me encuentro a Don Aurelio, el padre de Heber, y les pregunté porque había visto trabajando a Heber si los que fueron contratados para hacer el trabajo eran él y su esposa, no el chico.
    
    A lo que me responde, sabe doctor, en mi pueblo se acostumbra que cada quien tiene que ganarse el dinero con trabajo, con el sudor de la frente, y a este chico le gusta la tecnología, le gusta tener para sus estudios y salir de vez en cuando, así que si quiere dinero, nosotros le vamos a dar pero tiene que trabajar.
    
    Yo: Señor Aurelio, no es el acuerdo que se hizo por contrato, el chico tiene que estar estudiando o trabajando por motus propio en otro lado que él haya elegido. Uds. Como padres sabrán cuanto dinero le dan por el simple hecho de estar en la universidad que, como nos dijeron, era el primero en varias generaciones que lo hacía, así que están en Capital Federal, en Buenos aires, acá las cosas son muy diferentes. Como abogado y siendo parte del consejo de propietarios, no quiero ver a ese chico realizando tareas que Ud. Y su mujer tienen que realizar. Espero haya quedado claro.
    
    Por 3 o 4 días, no volví a ver a ...
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