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¿Violación?
Fecha: 02/10/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: PPTon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... mi jugoso recto. No sé si algo tomó antes de la sesión, lo cierto es que le sobraba fortaleza, estaba muy ganoso de coger y le ponía mucho empeño el amigo. En esa rica posición, me mantuve disfrutando de lo que tenía dentro de mi culo, aparte de que no quería dormirme para estar alerta. Luego de un buen rato de mantenerse dentro de mí, el tipo empezó a moverse poco a poco, sacando casi toda su pija, para volver a meterla hasta el fondo. Conforme iba aumentando de velocidad de sus movimientos, fue aumentando la dureza del rollo de carne viva, así como aumentaba también, la sensación de placer de la que estaba disfrutando al 100%. No quería que aquello terminara, pero así tenía que ser. Cuando sus movimientos estaban más acelerados, en uno de ellos empujó fuerte para llegar a lo más profundo y depositar ahí, un torrente de mecos que sensiblemente calentaron las partes internas de mi vientre. Varias veces repitió el ejercicio hasta dejar dentro de mi complacido culo, lo último de líquido que le quedaba. Varias veces tomó aire y finalmente, emitiendo un gemido que parecía de dolor profundo, pero que seguramente se trataba de la manifestación de su intenso goce por la labor que había terminado conmigo, salió de mí y boca arriba se quedó a un lado de mi jadeando fuerte y profundo. Me reacomodé boca abajo y varias gotas de mi líquido, se esparcieron sobre la sábana, embarrándose en toda mi región pubiana, lo cual disfruté como si hubiera tenido un orgasmo. Así me quedé un rato, ...
... fingiendo que dormía. Sentí que los tipos se movían cambiando de posición, a la vez que algo se decían entre sí. Con el reacomodo, alguien terminó sobre de mí. Ya traía erecto el falo que apuntó hacia lo húmedo y caliente de entre mis nalgas, encontrando la puerta de entrada totalmente abierta, por lo que no hubo más que empujar para que entrara en mi caliente economía corporal. Por mi parte, no tuve más que encorvar un poco mi cintura y levantar un poco mis nalgas para dejar totalmente expuesto mi deseoso agujero que fue llenado por el rico pito que no paraba de entrar y salir de mi cuerpo. Cualquiera hubiera pensado que una violación tan intensa y multitudinaria, era para que cualquiera que lo sufriera estuviera totalmente exhausto y adolorido. En efecto, mi cuerpo estaba muy adolorido, mi culo muy abollado por tanta verga que entraba y salía, mis quijadas parecían desencajadas de tanto abrir la boca para dar cabida cuanta verga me comía. Pero el miedo que sentía era más que cualquier otra cosa, cualquier otra sensación de dolor o incomodidad, eran nada comparado con el miedo de lo que pudiera seguir luego del sexo. Prefería mantener entretenidos a mis “atacantes”, lo más que pudiera hasta que cayeran agotados, tal vez con eso me pudiera librar del final que tanto temía o al menos alargarla, ese era mi objetivo a costa de lo que fuera, ese costo era aguantar cualquier molestia. Además, como lo había dicho antes, en una situación así, aflojar y disfrutar era lo mejor. En ...