1. ¿Violación?


    Fecha: 02/10/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: PPTon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X





    Por ciertas circunstancias hubo “necesidad” de buscar quien supliera a 2 amigos de La Cueva que pasaron a mejor vida. Un candidato era de la gran ciudad capital, a quien fui a conocer. Llegué con él a su departamento y una vez que cumplí con el ritual de limpieza de siempre, saliendo del baño solamente cubierto con una bata cerrada de tela muy delgada y que no dejaba nada a la imaginación, él se metió a ducharse y salió con un chort también de tela delgada pero opaca, De inmediato mi vista se fue hacia donde se notaba que su verga colgaba, claramente se veía que era de las de carne, de esas que son grandes aún sin erección. Preparó un par de bebidas y se sentó frente a mí, al otro lado de la mesa de centro, quedando con el glande de su fierro asomando, ya fuera de su prenda. Durante un tiempo, que me pareció interminable, tomamos y platicamos de varios temas que me parecieron sin importancia, pues mi objetivo estaba bien definido, coger y lo quería cumplir lo antes posible, más aún con lo que me estaba mostrando. 
    Cuando sentí que una gota de mi líquido pre seminal corrió por mi entrepierna, decidí tomar la iniciativa. Rodeé la mesita y me senté a su lado, al tiempo que colocaba mi mano sobre aquello que visiblemente colgaba. Debió tener muchas ganas de coger, porque al tocárselo, casi de inmediato se levantó como una catapulta, hasta ponerse totalmente dura a las primeras sobadas que le di, haciendo a un lado la prenda para asomarse totalmente. Sin dejar de mirar aquel ...
    ... espécimen a punto de reventar o fundirse de tan caliente que estaba, bajé el resorte del short, lo suficiente para que el rollo de carne viva y ardiente, quedara totalmente expuesto y esperando con ansiedad la siguiente acción que me tocaba, sin más nada, me lo puse en los labios, le dí unos roses laterales exactamente en el orificio uretral, logrando que se abriera para sentir la humedad de su interior, luego vino un espasmo que permitió salir una gran gota del cristalino líquido que enjugué a todo lo largo de mis labios. Luego de removerlo con mi lengua, como si estuviera saboreando una rica miel, para luego llevarla dentro de mi boca a la vez que la abría para darle paso al delicioso glande que me metí hasta su borde. Lo moví poco a poco hacia fuera de mi boca, para tomar la medida hasta donde debía entrar la punta del glande sin que hiciera daño, para que solamente llegara a cierta profundidad de mi garganta. 
    Me lo volví a meter lo más que pude, que no fue ni la mitad del gran tamaño que era. La otra mitad la empuñé con mi mano, con lo que limité lo que debía entrar a mi cavidad bucal. Inicié el clásico movimiento de sube y baja. No fueron más de 5 jalones que le dí antes de que, dando un gemido, con ambas manos me tomó de la cabeza y empujó fuerte, como queriendo llegar a más allá de mi garganta, pero que mi puño evitó. Con el gemido y el empujón, me lanzó un torrente de mecos que se fueron directamente hasta muy adentro de mi garganta, por lo que tuve que tragarlo sin ...
«1234...12»