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LA ESTRICTA ABUELA ISABEL. DISCIPLINA. PARTE III
Fecha: 30/06/2024, Categorías: Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... pelea con los amigos de la chica. Falté al respeto a la chica, estaba deseando tener sexo con ella ya que llevaba dos semanas en clausura. La dije palabras inapropiadas y todo terminó en una pelea multitudinaria en la discoteca. El resultado fue que fui detenido por las autoridades. A media noche llamaron a la abuela Isabel. Al yo ser mayor de edad alguien debía de pagar la fianza para que pudiese salir, si no la pagan allí permanecería. Nunca olvidaré a la abuela Isabel entrando de madrugada en la comisaría. Vestida de negro con sus guantes de piel negros y un rostro terriblemente enojado, escupía relámpagos por sus ojos al mirarme fijamente. Regresamos en su coche de camino a casa. Si, la abuela todavía conducía, como os indique no era una anciana, era mayor pero no una anciana indefensa. Intenté disculparme por mi comportamiento tras un largo silencio en el interior del coche. Solo obtuve unas palabras: - No quiero escuchar una sola palabra más…. He sido demasiado permisiva contigo… a partir de mañana te enseñaré modales de verdad. – Cerré la boca y no hablamos nada durante el camino de regreso a casa. Ahora si estaba asustado, iba a descubrir de verdad lo estricta y cruel que podría llegar a ser la abuela Isabel. Mi madre no se enteró de nada. Mi abuela no la contó nada de lo sucedido para no empeorar su salud, ya que mejoraba cada día más y más. Prefirió ahorrarla el disgusto. A la mañana siguiente me dispuse a hacer mis tareas como de costumbre. Estaba ...
... realizando las tareas domésticas de mi habitación cuando me llamó la abuela Isabel desde la otra estancia de la vivienda. Acudí de inmediato, estaba esperándome en otra habitación Era la habitación de la abuela Isabel, su verdadera habitación. Ahora dormía en la planta de abajo para estar cerca de mi madre, pero su habitación verdadera estaba en la planta de arriba cercana a la mía. Entre en la habitación y la abuela Isabel me estaba esperando con sus guantes de goma enfundados y con diversos objetos situados sobre la cama. Observé la cama y estaban sus esposas, la cinta americana gris, un collar grueso de animal, cuerdas, su correa de piel y algunos objetos variados. - Desnúdate y ponte bocabajo sobre la cama - . Había llegado la hora de mi castigo. Obedecí al instante, no pretendía hacer enfadar aún más a la abuela Isabel, ya estaba terriblemente enojada, nunca antes la había visto así. Agarró las esposas de metal y ancló mis manos a la espalda como hizo en mi primer castigo. Cerró con fuerza las esposas a mis muñecas. - Ayyyy ayyyy – me quejé por la dureza del metal apretado. - Ohh, quéjate ahora que puedes….. te voy a amordazar de tal forma que no podres emitir sonido alguno. He dicho a tu madre que debido a tu buen comportamiento te he dejado ir a la ciudad con tus amigos. Me has hecho mentirla, la he dicho que estarás fuera todo el día. La verdad es que vas a estar atado a esta cama y amordazado recibiendo correazos a lo largo del día. Te advertí ...