1. LA ESTRICTA ABUELA ISABEL. DISCIPLINA. PARTE III


    Fecha: 30/06/2024, Categorías: Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... abrirse la puerta y entró de nuevo la señora Isabel.  
    
    -	Siguientes 25 correazos…. Aumentaré la dureza -  Me advirtió mientras agarraba de nuevo la correa marrón.  Esta segunda tanda fue más dura que la anterior. Ahora empezaba a tener ya el culo magullado. Se hizo eterna la nueva azotaina, azotaba y recriminaba mi comportamiento o me indicaba como debía comportarme a partir de ahora. 
    
    Se volvió a marchar de la habitación, el día iba a ser muy largo para mi tal como me prometió .Todavía quedaban muchas tandas de correazos que recibir. ¿Alguna vez habéis estado en el infierno?, os puedo asegurar que aquello fue lo más semejante. Recibí tanda tras tanda de correazos  a lo largo del día. Me sentía humillado e impotente, no podía mover un solo musculo de mi cuerpo inmovilizado sobre la cama y no podía emitir sonido alguno. Solo aceptar cada correazo en silencio mientras lloraba del dolor que producía su correa al estrellarla en mi culo. 
    
    Era por la tarde cuando terminó de volverá  azotarme. Tan solo quedaban dos  tandas de correazos. Al terminar de azotarme se acercó a mí la abuela Isabel:
    
    -	Ahora voy a salir a dar un paseo con tu madre a la calle, se encuentra mucho mejor y vamos a andar un poco…. Va a salir por primera vez de casa  y nos  sentaremos  tranquilamente en la plaza del pueblo.¡¡ Tu ,asqueroso estúpido,. vas a permanecer aquí hasta mi regreso¡¡.Cuando vuelva terminaré tu castigo, las dos últimas tanda de correazos. Te dije que te quedarás sin lágrimas y ...
    ... siempre cumplo lo prometido, te voy a azotar muy fuerte - . La Abuela Isabel abandonó la habitación y se marchó de nuevo dejándome otra vez sobre la cama sin poder moverme ni articular palabra alguna.
    
    Dos horas después escuché desde la planta de arriba la puerta de la entrada. Habían regresado y ambas mujeres  reían. Estaba contento ya que mi madre mejoraba mucho y a la vez atemorizado porque la abuela Isabel regresaría en cualquier momento para terminar su castigo prometido. Transcurrió otra hora más hasta que la abuela Isabel regresó de nuevo a la habitación. Ayudó a mi madre con la cena y la dejó en la cama tras asegurarse se tomaba su medicación.
    
    Fue el momento en que la abuela Isabel entró en la habitación y comenzó a ajustarse los guantes rosados de goma en sus manos. Cerró la puerta de nuevo y escuché como se quitaba la ropa. Apenas podía ladear la cabeza pero se estaba desnudando.
    
    -	Hace mucho calor esta noche – La abuela se desnudó a excepción de sus guantes de goma. Apenas podía observarla pero estaba al lado de la cama desnuda y podía apreciar su enorme cuerpo y su coño completamente peludo. 
    
    -	Ahora ya estoy cómoda…. Esto va a ser largo y no tengo ninguna prisa. Aprenderás a obedecerme y respetarme… voy a comprobar si se rompe antes tu culo o la correa  - . Tragué saliva del temor y:
    
    ZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSS
    
    
    Comencé a vivir una verdadera pesadilla. Cada azote era más y más ...
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