-
Mi novio me ofreció a uno de sus amigos (y me encantó)
Fecha: 01/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Vicky27, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... quién manda, quién es mi hombre y quién soy yo durante el acto sexual: su puta, su puta calentona, gritona y gemidora. Sin embargo, fue a partir de principios del año pasado que comencé a percibir un notable desgano de su parte. En primera instancia, creía que había perdido el deseo, que ya no le resultaba atractiva. Cosa rara si así lo hubiera sido, ya que yo soy como el buen vino, más tiempo pasa, mejor me pongo. Una noche, mirando juntos en la cama una mala película de Netflix, decido recostarme sobre su velludo cuerpo desnudo y comienzo a masturbarlo. Su pija crece ante el primer estímulo, pero sigo notando que su mirada, aunque ahora puesta en mi mano jalándole el tronco, se encontraba en otra parte. Estaba distraído, meditabundo. Me preocupaba al mismo tiempo que frustraba. ¡¿Qué mierda le estaba pasando?! -Últimamente estás raro -acusé, finalmente, soltándole el miembro y cruzándome de brazos sobre su pecho-. ¿Hay algo que deba saber? Lucas se quedó pensativo unos instantes y luego soltó: -Sí. Necesito confesarte una cosita, amor. Mi mente imaginó lo peor. Había otra mina dándole vueltas a la cabeza... ya no le calentaba como antes... salió del clóset... Suspiré profundo, preparándome para lo que fuera que se viniera, y le dije: -Ok. Largalo. Te voy a entender, o eso espero. No. No estaba preparada para lo que estaba por decir. Ni en un millón de probabilidades. -Tengo la fantasía de verte con otro hombre. Mis ojos se abrieron como platos ...
... mirándolo fijo a esos ojos de un acuoso azul penetrante. Levanté levemente la cabeza y solo atiné a responder: -¿¿Ehh?? Lucas soltó una risita seca y nerviosa. Casi seguro que se esperaba que fuera a levantarme de la cama e irme, indignada o algo así. La verdad es que no lo hice; me quedé ahí mismo, contemplándolo perpleja. Como dije antes, ni en un millón de probabilidades se me hubiera ocurrido imaginar que algo así podría salir de esos labios expertos en besarme tanto la boca como cualquier otra parte de mi cuerpo. -¿Es enserio? Lucas asintió con la cabeza. Su mirada, aunque culposa, se veía segura de cada palabra que había expresado hace unos segundos. -¿Desde cuándo, amor? -Desde siempre. Desde que te conocí que me calentás tanto que... no sé si será por una cuestión de morbo o qué, pero te tengo que confesar que también te dediqué unas cuántas pajas imaginándote con otro hombre. En esta cama. El corazón me dio un vuelco. Cada palabra que soltaba era un paso cada vez más lejos del hombre que había conocido. Y, aunque atónita e increíblemente sorprendida, no me disgustaba ese pensamiento. Llegué a considerarlo rápidamente, y agradecí que no haya sido la pérdida del deseo, ni una confesión de homosexualidad, ni tampoco una infidelidad. Conforme procesaba la información obtenida, la idea iba volviéndose más y más... atractiva. -Una cuestión de morbo... -Si, me parece que si -respondió. -Y... ¿vos decís que eso no nos podría afectar? O sea, como ...