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Mi novio me ofreció a uno de sus amigos (y me encantó)
Fecha: 01/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Vicky27, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... mirada y preguntó: -¿Y? ¿Qué te parece la opción? -Se vería raro. No sé. Bah, así lo siento yo. -Sí, lo sé. No es un random, es un amigo mío. Me quedé en silencio unos instantes y le dije: -Dejame pensarlo ¿sí? -Obvio, amor. Sea cual sea la decisión que tomes, la voy a comprender. Me incliné hacia él de nuevo y le di un beso. -Gracias, dulce. Recuerdo que para entonces la película había terminado, pero no cuál era. No importaba. Lo que restaba de esa noche la dedicamos a coger un rato y luego nos dormimos. Bueno, en realidad yo no había podido conciliar el sueño por una hora o más. La idea era arriesgada al mismo tiempo que tentadora. Y a mí lo arriesgado siempre me tentó. Por la mañana desperté sola en la cama, Lucas ya se había ido al trabajo. Me encontré desnuda enredada en blancas sábanas revueltas cuyo aroma a limpio se contaminaba con el de la evidencia de sexo sudoroso, mi flujo y semen de mi novio. El primer pensamiento matutino que me abordó fue “¿vamos a hacerlo, entonces? ¿Voy a tener sexo con su amigo Iván mientras él nos mira y se masturba? ¿Acaso no va a participar?”. Y luego me sobrevinieron los pensamientos más morbosos: “¿La tendrá grande o será un pito corto como yo pensaba? ¿Será que también voy a tener que chupársela? ¿Y si me pide el culo, o que me trague su semen?” Tarde me di cuenta de que, mientras recitaba en mi cabeza estas preguntas, yo ya estaba introduciéndome dos dedos en mi sexo. Gemí involuntariamente, ...
... mordiéndome el labio inferior y comprimiendo el cuerpo en posición fetal por la excitación. -Iván… Retiré la mano con los dedos embadurnados de mi flujo, los limpié con un pañuelo y tomé bruscamente el celular de la mesita de noche. Abrí el chat de mi novio y le escribí: “Amor, amanecí re caliente. Hablá con tu amigo y contale lo que hablamos. Estoy dispuesta.” Y después un segundo mensaje: “Cuando estés desocupado, háblame. Te amo mucho”. Volví a dejar el teléfono en la mesa y me arrodillé en la cama. Con la mano izquierda acaricié mis nalgas redondas y firmes, y con la derecha volví a autosatisfacerme, inclinando la cabeza hacia arriba con los ojos cerrados, gimiendo suavemente mientras manoseaba los labios de mi concha con ritmo ascendente. Volví a tomar el teléfono y busqué el Instagram de Iván. Lo tenía en modo público por suerte, podía ver sus fotos. Busqué entre varias fotos con amigos y selfies en distintos puntos del país, hasta que encontré la ideal: Él de frente a la cámara, trabando sus músculos y con una mirada seria. Enormes pectorales y abdominales sobresalían de su fornido torso, brazos robustos y fuertes, un cuello ancho que sostenía una cabeza rígida en la que se veía una cara aún inmadura, sin vestigios del paso del tiempo ni ninguna protuberancia masculina. Un joven atrapado en el cuerpo de un superhéroe. Imaginé que lo tenía en esta misma cama, tomándome de los brazos y afianzándome al colchón. Luego me abría las piernas y me introducía su miembro hasta ...