-
Un accidente cambió mi vida matrimonial
Fecha: 19/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Rigoberto, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cierto momento desde mi lugar estratégico vi a Elena platicando con un hombre, un adulto mayor en la esquina poniente a la salida del parque al pie de una banca. Por un momento me sentí esperanzado porque pensé que era un enviado de Miguel. Sin embargo, aunque había una distancia de unos 30 o 40 metros, noté que él hacía ademanes de insistencia y Elena negaba con firmes movimientos de cabeza. Eso me inquietó pues había otro hombre también de edad sentado en una banca a espaldas de ellos que no perdía detalle mientras ellos continuaban en un aparente desacuerdo. Luego de varios minutos, Elena se aparta del hombre y la perdí de vista ya que se fue rodeando el pasaje por el lado de afuera y el hombre se aleja avanzando por el frente del parque hacia el lado oriente. Llega Elena por mi espalda después de haber rodeado todo el parque y el pasaje comercial, se sienta a mi lado callada y muy seria. Al ver su semblante no me atreví a preguntarle lo sucedido y después de varios minutos de silencio, me dice-- "Estas consiente de que Miguel ya no vendrá, ¿verdad?" Muy afligido le respondo-- "Sí, la verdad ya no creo que venga. Seguro se arrepintió y no se atrevió a decírmelo. ¿Ahora que vamos a hacer?" Me dice Elena-- "Es lo que te pregunto yo, ¿Que vamos a hacer? Son las cuatro y media de la tarde, y lo único que hemos comido son un café y unas galletas desde temprano. Tenemos solo para el pasaje de regreso y no hay nada en casa. El lunes tengo que ir a ver si me dan el empleo, y ...
... no tengo garantía de lograrlo, pero aunque lo obtenga no cobraría hasta en quince días. ¿Y mientras que haremos?" Lo único que pude decir fue-- "No lo sé, debo reconocer que dependo totalmente de ti y me pesa muchísimo verte en esta situación. ¡Maldigo la hora en que acepté aquellos tragos! ¡De no haberlo hecho habría regresado a una hora diferente y nada me habría ocurrido!". Voltea a mirarme de frente y me dice muy seria-- "No es momento de lamentarse, sino más bien pensar en una solución cualquiera que sea. Sabes que te quiero ¿verdad? Y, ¿Confías en mí?" Muy sorprendido por su pregunta le contesto-- "¡Por supuesto! Me has demostrado mucho amor y abnegación, y te aseguro que saliendo de todo esto no sé cómo, pero voy a compensarte todos tus sacrificios que has hecho" Ella me dice-- "Gracias por tus palabras, pero eso no importa ahora. ¡Lo que necesito ahorita es tu confianza y que me des muchos ánimos y valor! Hay una salida y sé que no te va a gustar nada y a mí tampoco, pero es la única en este momento. Así que, aparte de tu confianza necesito tu autorización para aceptarla". Obvio que esto me sorprendió bastante. Ella no es de las personas que se andan con rodeos, y pensando en que le habría ofrecido algún empleo, con cierta esperanza le pregunté-- "¿Qué es?" Me explica-- "Desde hace mucho rato, hay un hombre que me ha estado rondando aquí en el parque. Lo esquivaba porque me incomodó la forma en que me miraba, pero ahorita no pude sacarle vuelta y me vi obligada a ...