-
Un accidente cambió mi vida matrimonial
Fecha: 19/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Rigoberto, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Un accidente cambió mi vida matrimonial (Primera parte) Esto que les voy a platicar es un secreto que he guardado por muchos años, algo que hasta el momento solo conocíamos mi esposa y yo. Ocurrió casi al inicio de nuestro matrimonio entre Elena y yo, ahora que los años han pasado, sentí la necesidad de platicarlo y saber que opinan los lectores al respecto. Les daré un panorama general de nuestra vida, así se darán cuenta porque nos pasó lo que les contaré. Elena y yo nos conocimos cuando ella tenía 17 años y yo 19. Desde joven Elena ha tenido bonita figura, principalmente bonitas piernas y caderas bien formadas que resaltaban aún con la ropa sencilla y modesta que usaba allá en el pueblo, 1.60 de estatura y su piel blanca. En ese entonces yo trabajaba como vendedor de artículos para decoración en una ciudad a 8 kilómetros de la población en que vivíamos, pues el pueblo es muy pequeño y no hay fuentes de trabajo, excepto la agricultura y el ganado. Me iba medianamente bien y cuando Elena y yo teníamos 2 años de novios, debido a mi trabajo de vendedor tuve tratos con el gerente de una empresa transnacional con venta de frituras. Empresa que se identifica con una carita sonriente (Ya se imaginarán cual) Éste hombre me habló de una buena oportunidad de empleo donde me garantizaba un excelente sueldo, aunque la vacante estaba en una sucursal a 110 ms de la población en que vivíamos. Aproveché la oportunidad, porque esto me ayudaría a salir de la población y hacer mi vida ...
... totalmente independiente, lejos de los familiares y las costumbres de la localidad. Lo platiqué con mi novia, a ella le gustó la idea e hicimos planes para casarnos en seis meses, teniendo ella ya 19 años y yo 21. Esto a mi familia le cayó como bomba. Llevamos a cabo nuestros planes, y ya casados nos mudamos a la ciudad, aunque la familia de ambos se disgustó mucho principalmente conmigo, pero no nos importó. Rentamos un pequeño departamento en la ciudad y con apenas lo elemental iniciamos nuestra vida de casados, lejos de los familiares de ambos. Mi sueldo era bueno y lo administrábamos lo mejor posible, de ésa manera fuimos amueblando poco a poco nuestro hogar, con muchos sacrificios pero felices. Casi no teníamos ahorros pero para fortuna nuestra los hijos aún no llegaban a pesar de que Elena no usaba ningún método anticonceptivo. Ocasionalmente íbamos a visitar a nuestros familiares, pero como aún no nos perdonaban y nos trataban con mucha indiferencia, las visitas fueron cada vez más esporádicas, así que muy resentidos cortamos casi toda relación con la familia. Nos sentíamos capaces de ser autosuficientes. Teníamos un año y medio viviendo en la ciudad, mi ruta de trabajo era las orillas al lado oeste de dicha ciudad y algunas rancherías aledañas. Cierto día encontré a uno de mis clientes un poquito melancólico y tomándose unos tragos debido a su estado de ánimo. Como llevábamos buena relación cliente-vendedor, lo acompañé media hora tratando de animarlo y me bebí tres ...