1. Un accidente cambió mi vida matrimonial


    Fecha: 19/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Rigoberto, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... esposa pudo darse a la tarea de buscar empleo, y cuando ya estábamos a punto de quedarnos sin un centavo le surgió una oportunidad como cajera en una tienda de autoservicio cercana. Había dos vacantes y fueron doce las aspirantes, de éstas se descartaron a ocho y solo quedaban Elena y tres más. Elena estaba segura de que sería una de las contratadas debido a que había demostrado más habilidad que las otras tres.
    Sin embargo ya no teníamos nada para sobrevivir, era martes y la entrevista final para la contratación sería el lunes siguiente y, aun dando por hecho que le dieran el empleo, cobraría su primer sueldo hasta la quincena. Estábamos en un serio aprieto y vimos como única opción recurrir a un buen amigo que fue mi compañero de trabajo de nombre Miguel. Le pedimos que nos ayudara a obtener un préstamo en la caja popular a su nombre y usando su cuenta, pues nosotros no teníamos una. El plan era tener una reserva para varios meses e irlo pagando en abonos a un año, usando parte del sueldo de mi esposa y dando por hecho que en los tres o cuatro meses siguientes estaría yo en condiciones de poder ya buscar empleo. Éste amigo estuvo muy dispuesto a apoyarnos de esa manera y, aún y cuando no se pudiera lograr el préstamo, él nos ofreció algo para sobrevivir un par de meses y ya luego le pagaríamos cuando fuera posible.
    Nos citamos al día siguiente que sería miércoles a la una de la tarde en un parque a espaldas del pasaje de los dulces, en el centro de la ciudad. Ofreció ...
    ... invitarnos primero a comer y a las cuatro de la tarde iríamos a la caja popular para hacer los trámites del préstamo. Así que nos fuimos temprano pues con mi muleta me movía muy lento, y estuvimos en el lugar de la cita antes de la una. Sin embargo, dan las dos de la tarde, Miguel no llegaba y comenzamos a inquietarnos. Creyendo que tal vez no habíamos entendido bien el lugar de la cita, Elena mi esposa me dejó ahí en una banca y fue a asomarse al otro extremo del pasaje donde estaba otro pequeño jardín, luego regresa y recorre nuevamente el parque de un lado a otro, que no era muy grande. Desde mi sitio yo la podía ver preocupada recorriendo el parque tratando de localizar a Miguel por algún lado pero nada. Eran ya las tres de la tarde y estábamos casi seguros de que no llegaría, pero aun así seguimos esperando. ¿Qué más podíamos hacer?
    (Semanas después supimos que su hijo pequeño se le había puesto enfermo de una infección intestinal durante la noche y tuvo que internarlo sin darle tiempo a avisarnos. Hay que recordar que en ese tiempo solo existían los teléfonos de casa fijos y nosotros no teníamos; pero en ese momento creímos que se había arrepentido de ayudarnos). 
    Aunque ya casi eran las cuatro de la tarde, aún teníamos una muy ligera esperanza de que Miguel llegara; nuestra situación era muy desesperada y era nuestra única salida. Así que esperábamos mientras mi esposa se daba sus vueltas por el parque y ocasionalmente se asomaba al otro jardín al frente del pasaje. En ...
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