SIGUE HABIENDO INFLACION
Fecha: 27/03/2025,
Categorías:
Hetero
Tus Relatos
Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... mismo.
Emma, la mamita querendona, tuvo la opinión definitiva.
-¡Peso y volumen exacto! – Lo dijo mientras me sopesaba al bulto…
-¡Jajaja! – Las tres hembras rieron al unísono.
-Sentate allí, entre las nenas… - Emma dirigía a la banda. – Yo acá, justo enfrente. ¿Ves? ¡Lo más discreto! Tendrías que sentarte sobre la mesa para poder apreciarte.
-¡Jajaja! – Nuevamente la carcajada de las tres. Yo era el punto…, pero también me reí.
Por suerte, el almuerzo fue relajado. Me preguntaron más detalles sobre la fábrica y…, lo más importante para ellas… ¡si podrían trabajar allí! Les dije que sí, por supuesto. Estaba seguro que cualquiera de los que conozco en la selección de personal, de ninguna manera iban a negar la posibilidad de que estas hembras trabajen en la empresa. Como ellos mismo dicen: ¡el primer escalón hacia la cama! Por supuesto les dije cuál era la intención de los dueños y profesionales de la empresa.
-¡Genial! ¡Habrá buena guita entonces! – Emma lo tenía claro.
-Sin la menor duda, sobretodo con ustedes. Les aseguro que el futuro es de ustedes…
-Espero que nos vengas a visitar seguido… - Es el deseo de Valeria.
-¡Es mi interés! – Le respondí tal como ella esperaba.
Pasó lo que tenía que pasar: Emma no perdió tiempo.
-Ustedes laven y limpien. Dani y yo “dormiremos” la siesta… -Más explícita imposible.
-¿Y nosotras?
-Esperen en la otra cama…, hasta que me levante yo… ¿De acuerdo?
-Y…, si no hay más remedio… - Ambas sonreían. No podían competir ...
... con mamita…
Tal como sabía, Emma, si bien me desnudó totalmente, me dejó relajarme para dormir y hacer tranquilo la digestión. Me pasa siempre. No puedo tener sexo de forma inmediata, pues me molesta el estómago. Luego de algunos besos y caricias, especialmente en lo que más adoraba, la pija, me deja dormir. Tal como ya sabía, ella también dormitó, por lo menos una hora y cuarto, más o menos. Transcurrido ese tiempo, que debe de haber controlado prolijamente, me despertó con una ardiente mamaba. Ante la situación de la pija en su boca, es imposible permanecer dormido. Luego comenzó la sesión completa.
Me acosté boca arriba, con la poronga como mástil. Emma se montó prolijamente, hasta el fondo, apretándome con su pelvis, y comenzó a cabalgar vehementemente. Apoyando sus manos en mi pecho, hacía lugar para que yo le sostuviera las tetas y no las dejara sacudir; eso le molestaba.
-¡Ay papito! ¡Me viene! ¡Yaaaa! – Se estremeció y derramó sus fluidos sobre mi pelvis.
-¡Papito! ¡Te puedo chupar! – Valeria, pendiente de lo que hacía su madre, no quería perderse nada. ¡Más lujuriosa que Emma!
-Si tesoro. No hay problema. – La nena se acostó boca abajo entre mis piernas, a la espalda de su madre, y chupaba y lamía todo lo que quedaba a su alcance, entre las pelvis de Emma y la mía.
-¡Amorcito! ¡Qué rico! – La exclamación de Emma no era para mí.
-¿Qué hace Valeria? – Yo quería saber qué nueva perversión activaba la nena.
-¡Jajaja! ¡Me abrió las nalgas y me chupó el ...