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Compañeros - Capítulo 28: El final
Fecha: 16/09/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... instante. Marta se reincorporó ligeramente tras recuperar el aliento, y al hacerlo se percató de la obvia erección inconclusa de su novio. —Oh… aún no has terminado, ¿verdad? —preguntó en un murmuro travieso, deslizando su mano por el torso de Luis hasta llegar a su falo mojado por los jugos de ambos. Luis negó con la cabeza, sonriendo de medio lado—. No te preocupes, con que tú disfrutes me vale —mintió para quitarle importancia, aunque realmente sí estaba deseando correrse también, solo que su cuerpo iba más lento. Marta frunció el ceño de forma adorable—. Ni hablar. —Lo empujó suavemente para que se recostara contra las almohadas y ella se colocó a su lado, bajando hasta quedar a la altura de sus caderas—. Aquí mando yo ahora. Luis suspiró complacido al sentir la mano de Marta envolviendo su polla y empezando a masturcarlo con suavidad. Ella lo miró con picardía, sacando la lengua para lamer juguetonamente el glande mientras su mano se movía arriba y abajo. —¿Te gusta así…? —preguntó con voz seductora antes de engullir la punta entre sus labios. —Mmm sí… —jadeó Luis, apoyando la cabeza en el cabecero. La lengua de Marta estaba haciendo maravillas recorriendo la cabeza de su pene en círculos lentos. Marta se entregó a la tarea, chupando con dedicación. Se metió más, presionando la lengua contra la ranura de la punta, saboreando su mezcla de fluidos. Con una mano, siguió bombeando el tronco a un ritmo constante; con la otra, masajeaba suavemente los ...
... testículos de Luis. Luis gimió por lo bajo. La boca de Marta era cálida y acogedora, y verlo a él en ese estado la motivaba aún más. Empezó a chupar más fuerte, hundiendo la cabeza rítmicamente para meter y sacar su polla de la boca, provocando leves sonidos húmedos que llenaban la habitación. Pasaron varios minutos. Marta notó que a Luis le estaba costando un poco más de lo habitual. Normalmente, tras follar, si él no se corría dentro de ella, acababa enseguida con una mamada. Pero ahora tardaba, y su verga incluso parecía haber perdido algo de rigidez de nuevo en su boca. Marta lo miró desde abajo con una ceja alzada, sin dejar de lamer—. ¿Seguro que estás bien, amor? —susurró, dándole una pausa a su boca pero manteniendo la mano en movimiento para no enfriarlo. Luis asintió rápidamente—. Sí, sí… es que hoy voy un poco lento, lo siento —se disculpó con una mueca—. Creo que me pasé con las copas… —Tranquilo —Marta sonrió de forma comprensiva. Achacó a eso la situación, sin sospechar nada más—. Déjame a mí. Guiñándole un ojo, volvió a meterse su polla en la boca, esta vez llevando ella el control total. Usó algunos de sus trucos: lo lamió de arriba abajo, incluso bajó hasta la base y chupó suavemente uno de sus testículos, haciendo que Luis maldijera del gusto. Luego volvió a enfocarse en la punta, succionando con presión y moviendo la mano más rápido en el tronco. Poco a poco sintió a su novio endurecerse del todo de nuevo, y su respiración se volvió más ...