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Compañeros - Capítulo 28: El final
Fecha: 16/09/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
Capitulo 28: El Final La vida de Miguel había cambiado muchísimo desde aquellos intensos primeros años que vivió en el colegio mayor junto a Luis, Carlota, Arnau y Jordi. En pocos años pasó de ser aquel chico asturiano tímido y estudioso de dieciocho años a convertirse en un joven arquitecto de veintisiete, mucho más seguro de sí mismo. Tras terminar la carrera con honores, a Miguel le llegó una oportunidad inesperada: un prestigioso despacho de arquitectura en Nueva York quiso ficharlo. A pesar de la emoción por su futuro profesional, aquella oferta también marcó el fin de su historia de amor con Carlota. La distancia sería demasiado dolorosa para ambos, así que, poco antes de que él cruzara el charco, decidieron dejarlo. La ruptura fue muy dura; Miguel y Carlota se prometieron no volver a hablar para no hacerse más daño, aunque eso significara perder el contacto con ella y, de rebote, con el resto de amigos. Miguel siguió adelante con su vida en Estados Unidos, pero nunca olvidó del todo los locos años en Madrid junto a su gente. Ahora, casi cuatro años después de marcharse, Miguel se encontraba tumbado en la cama de su apartamento en Nueva York, enredado entre las sábanas con su novia estadounidense. Era la víspera de Navidad y al día siguiente volaría a España para pasar las fiestas con su familia. Su chica —una preciosa neoyorquina de raíces asiáticas— estaba abrazada a él, disfrutando de las últimas horas juntos antes de la separación temporal. Ambos conversaban ...
... en inglés con voces suaves, acariciándose bajo la luz tenue del dormitorio. —I’m going to miss you so much these two weeks… —susurró ella en inglés, acurrucándose contra el pecho desnudo de Miguel. Miguel pasó los dedos por su largo cabello oscuro, sonriendo con ternura ante la confesión. —I’ll miss you too, baby. It’s only fourteen days… I’ll call you every night, I promise —respondió él en el mismo idioma, inclinándose para besarla dulcemente en los labios. Su novia sonrió, aunque sus ojos mostraban un leve atisbo de tristeza. No estaba acostumbrada a dormir sin él; desde que Miguel se había mudado a aquel apartamento, casi siempre pasaban las noches juntos. Para animarla, Miguel cambió de expresión a una sonrisa traviesa y deslizó su mano por debajo de la camiseta holgada de ella, acariciando la suave piel de su cintura. —Mm… You better make it up to me now if you’re leaving, big boy… —bromeó ella, también en inglés, notando las intenciones de Miguel. Sus palabras salieron en un tono juguetón mientras llevaba una mano al cuello de su novio para atraerlo más cerca. Miguel dejó escapar una risa baja y, sin esperar más, buscó sus labios en un beso más hambriento. Sabía exactamente a qué se refería ella: le gustaba acabar las noches con un buen polvo, y hoy más que nunca quería dejarle un recuerdo ardiente antes de la separación navideña. Con movimientos ágiles, Miguel se deshizo de la camiseta de ella, revelando sus pechos firmes y tentadores. La chica ...