-
Vacaciones en Punta Quemada (II)
Fecha: 18/09/2025, Categorías: Grandes Series, Autor: dlacarne, Fuente: TodoRelatos
... vino hacia mí. -No me se sus teléfonos de memoria pero, si tienes Instagram, les puedes mandar un mensaje. ¿Te parece? -Claro -conteste con cierto titubeo-, búscalas tú misma. La chica, a la que le sacaría poco menos de una cabeza de altura, cogió el móvil con entusiasmo y, bien pegadita a mí, se puso a buscar los perfiles de sus amigas. En primera instancia, por respetar su intimidad, aparté la mirada para que escribiera cómodamente, aquello no era de mi incumbencia. Pero, por el rabillo del ojo, vislumbré algo a no que no pude ignorar. Sus turgentes pechos se mostraban (aún más) imponentes desde mi posición. Un largo espacio de piel desnuda, salvo por los dos tirantes que aparecían bajo el precipicio, y la oscura y pronunciada grieta de su canalillo. Cuando me devolvió el teléfono, seguía como un pasmarote mirando. Al reaccionar, me dio vergüenza y pensé que podría molestarse, pues era evidente que estaba mirándole las tetas, sin embargo, solo encontré su rostro sonriente y nuevas palabras de agradecimiento. -Gracias, chicos. Y, bueno... ¿os importa que me quede con vosotros hasta que contesten? Es triste reconocer que solo nos alegró la noche la presencia de una tía cañón; me gustaría creer que soy algo menos básico, pero era una noche complicada y, al fin y al cabo, necesitábamos un agente externo que nos cambiara las cara de culo que teníamos. Marta era su nombre y no tenía nada que ver con nosotros: una pija de mucho cuidado, de un ambiente con muchas ...
... más luces que el nuestro; una de esas personas guapas y arregladas que estaban en la discoteca de al lado; pero era una tía cojonuda, muy graciosa, no nos juzgó y pimplaba cerveza (casi) a nuestro ritmo. La gente comenzaba a marcharse del garit y sus amigas aún no daban señales. Cuando cortaron la música, que solo a Marta gustaba, nos pidió las llaves del coche para seguir escuchando aquella tortura. La acompañé para explicarle todos los trucos para conseguir que algo de nuestra antigualla funcionara. Se sentó directamente en el asiento del piloto buscando música en mi teléfono y, cuando conseguimos que se escuchara algo, el sonido de una notificación retumbó por los altavoces: -¡Tienen que ser mis amigas! A ver... ¡Ah, no! Es una notificación de Tínder. ¡Has hecho match! -¡Joder, qué vergüenza! -nos reímos los dos- Déjalo, ya mañana lo miro. -¡De vergüenza nada! ¿No te da curiosidad ver quién es? ¿Y si está por aquí y terminas echando un polvazo? -No, no es el momento -fue la mejor forma que se me ocurrió para decir que el polvazo me apetecía echarlo con ella. -Vale, vale. Es cosa tuya. Bueno, Jack -cogió aire y miró a la nada- Creo que estoy alargando la noche de más. Me lo he pasado genial con vosotros pero ha sido un día intenso y estoy cansada. Hace un rato estábamos de viaje, luego en la playa, ahora bebiendo aquí un montón de horas... Y estoy preocupada por mis amigas. Seguramente ellas también lo estén. Pero no se muy bien cómo llegar al piso, ¿te ...