1. Rodri me descubrió otro mundo de placer


    Fecha: 08/10/2025, Categorías: Gays Autor: GatitoBiCurioso, Fuente: TodoRelatos

    ... desagradó. Pero él paró el beso.
    
    - Espera, ¿puedo ducharme? Estoy sucio del viaje.
    
    Salí de mi burbuja.
    
    - ¡Claro, por supuesto! Este es el baño – le guié- y ahora traigo unas toallas.
    
    Lo miró. Era una ducha pequeña, de un piso pequeño.
    
    - ¡Qué lastima! No cabemos los dos… Luego te duchas tú.
    
    Se duchó, y salió desnudo. Tenía el cuerpo en forma, sin ser un monstruo de gimnasio. Su polla estaba circuncidada, y sin ser enorme, era más grande que la mía. Empecé a tener dudas de si mi culo se podría someter a esa prueba…
    
    Le conduje a la habitación, entre morreos y caricias, y me fui a duchar yo. Fui rápido.
    
    Cuando volví estaba tirado en mi cama, esperándome.
    
    - Ven… - me dijo.
    
    Fui. Me tumbé en la cama a su lado y empezamos a morrearnos otra vez. La barba rascaba un poco, era ya de noche y seguramente no se había afeitado desde que salió de su hotel en Madrid, pero no era desagradable. Me estaba excitando, otra vez. Y él también. Su polla creció y se puso dura, con el capullo reluciente goteando líquido preseminal. Definitivamente era más grande que la mía, y no soy pequeño. Me iba a romper…
    
    Pero lo estaba deseando.
    
    Me colocó boca arriba, dejó de besarme en la boca, y empezó a bajar por todo mi cuerpo, hasta llegar a mi pene erecto. Se lo metió en la boca sin vacilar, y me regaló la mejor mamada que me han hecho en todo mi vida. Era un experto, sabía cómo hacerlo… Y a la vez empezó a tocar mi ano. Ahí di un respingo, pero él me dijo:
    
    - Shhhhh. ...
    ... Tranquilo. Relájate. Te va a gustar.
    
    Y empezó a jugar en círculos alrededor del agujero, mientras me comía la polla como un maestro. No le vi sacarlo de ningún lado, debió tenerlo ya listo mientras me duchaba, pero de repente noté una cosa pringosa y fría en mi ano. Era lubricante. Lo esparció todo bien mientras me comía y en un momento dado noté que un dedo se insinuaba en mi ano.
    
    Volví a cerrarme.
    
    Con infinita paciencia siguió masajeando con el lubricante, hasta que mi esfínter aceptó al invasor. La combinación de la felación y la violación de mi ano, donde empezó a tocar puntos que ni sabía que existían, fue demasiado y antes de poder siquiera decir “me corro”, exploté en su boca con un orgasmo intenso.
    
    - Perdón…
    
    Rodri sonrió, y vino hacia arriba de nuevo. Sonreía, como el gato que se ha comido al canario. Sabía que me había encantado. Y yo ahora sabía que me iba a dejar hacer lo que él quisiera.
    
    Nos volvimos a besar, con su boca cargada de mi sabor más íntimo. No me importó.
    
    Quise devolverle el favor. Bajé por su pecho y me encontré con su pene. No olía mal, estaba limpio. No podía ser peor que comer un coño… Aunque claro, el olor era diferente… Lo besé, y me lo metí en la boca. El sabor también es distinto, y no tiene nada que ver con el sexo oral a una mujer. Sentí mi boca llenarse de su erección, dura, forzándome a abrir bien los dientes para no hacerle daño. Jugué con mi lengua por su tronco y su glande. Intenté tragármelo entero como había hecho él, ...
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