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Rodri me descubrió otro mundo de placer
Fecha: 08/10/2025, Categorías: Gays Autor: GatitoBiCurioso, Fuente: TodoRelatos
... pero me faltaba práctica. La saliva goteaba por la comisura de mis labios, los ojos se me salían, lagrimeaba, y su volumen entrando profundamente estaba siempre a un paso de provocarme la arcada. Aún así, seguí un rato más. Parecía gustarle, pero yo estaba seguro de no estar haciéndolo nada bien. Aún así, la situación era morbosa, tener mi boca llena de su hombría, siendo usada… Al cabo de un rato me dijo: - Ven. ¿Quieres probarlo o no? Volví a mirar ese pene mayor que el mío, que aún estaba agarrando con mi mano izquierda, esta vez con los ojos llorosos y la cara llena de mi propia saliva. Respiré. - Sí. Rodrí cogió un preservativo de una caja que había puesto en la mesilla de noche, en la que no había reparado hasta ahora, y que estaba al lado del bote del lubricante que tampoco había visto. Se lo puso. Luego cogió el lubricante y se untó abundantemente el pene. - Date la vuelta -me dijo. Y me untó lubricante en abundancia. - Nunca es suficiente, ¿verdad? Pero eso ya lo sabes de estar con tus novias… Tenía razón. Siempre hay que poner más del que crees. La primera chica con la que lo hice lo descubrió por las malas. Menos mal que Rodri era más experto que yo entonces… Se tumbó boca arriba, con su erección apuntando al techo. - Para tu primera vez, lo mejor es que te coloques encima y vayas controlando tú el ritmo de penetración, ¿vale? Asentí. Eso era algo que tampoco había pensado la primera vez que le rompí el culo a mi novia. Qué ...
... mal lo había hecho con ella... Pasé una pierna por cada lado de su cuerpo y me preparé para empalarme. Estaba tan excitado como la primera vez que tuve sexo con una chica. Y además, el morbo de la situación era brutal… - ¿Preparado? – asentí - Pues colócate y ve bajando poco a poco. Después de un par de tentativas, mi esfínter chocó con su capullo, caliente y duro. Rodri estaba sujetando su pene para que no se moviese. - Voy… - dije. Y empecé a bajar el culo. Noté la resistencia del esfínter. No quería abrirse. No entraba. - No te resistas. Cuando lo tengas a la entrada, haz como si fueses a cagar… Traté de obedecerle, pero era superior a mis fuerzas. Seguí bajando. Empezó a doler. Él lo notó en mi cara. - Para si quieres, no es obligatorio… Le mandé callar con un gesto, y empujé un poco más. Y cedió. Con un destello de dolor, mi esfínter se abrió y parte del pene de Rodri entró en mi ano. No pude evitar un gemido. - ¡Aaaaaaaaahhhhh! Rodri me acarició el pecho, las caderas, la espalda… - ¿Te duele? - Un poco… - ¿Salgo? - No, espera… El dolor mejoró, eventualmente, en cosa de un minuto o dos. Seguí bajando, poco a poco. Las sensaciones de sentirme abierto por esa verga, ese pedazo de carne, eran increíbles, nuevas. Conforme avanzaba centímetro a centímetro, dolor y placer se mezclaban, hasta que por fin sentí que mi culo chocaba contra su pelvis. Me lo había metido todo entero. Notaba como si estuviese a punto de mearme, ...