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La nueva escuela (1). El método Blissot
Fecha: 10/10/2025, Categorías: Grandes Series, Autor: Schizoid, Fuente: TodoRelatos
... Casi. —Yo... puedo enseñar origami. No soy muy buena hablando en público. Pero con las manos me expreso mejor —dijo, y se ruborizó. —Bea, querida, eso es más de lo que podemos decir muchos de nuestros ex —soltó Cristina, rompiendo la tensión con precisión quirúrgica. Se escucharon risas. Incluso César sonrió. Por primera vez, empezaba a sentir que estaba en un ecosistema extraño pero fascinante. Como metido en una sitcom educativa. Jimena, a la que habían presentado como la psicóloga del centro, intervino desde una silla cercana al proyector. —Yo coordinaré los turnos de acompañamiento emocional. A veces los niños necesitan espacios de contención. A veces los padres también. —Sobre todo después de las reuniones de la AMPA —dijo Pilar con media sonrisa, aunque sonaba a broma rancia. Al parecer, había entrado en un club que nadie entendía del todo, pero que tenía normas propias. A ratos parecía una secta, a ratos una comedia de enredos. En cualquier caso, seguro no se aburriría. Pilar cerró la reunión con tono solemne. —Recordad: el proyecto Blissot somos todas. Este año vamos a construir nuevamente un espacio de aprendizaje libre, creativo, colaborativo, y revolucionario. Y todo empieza... con vosotros. —¿Y cuánto hay que pagar? —preguntó alguien al fondo. —Ah. Eso sí es vertical —dijo Pilar, sacando una hoja de Excel como quien desvela los planos de una nave espacial -. Aquí tengo el desglose de los presupuestos y las actividades de ...
... recaudación necesarias. Una hora después la reunión acabó con abrazos, cafés recalentados y listas de tareas. César recogió su carpeta. Al salir, Cristina le lanzó una mirada de medio lado. —Bienvenido al juego de tronos parental. No gana quien más quiere, sino quien mejor disimula. —¿Y tú qué papel juegas? —El de la que tiene munición extra, pero no la va a disparar... todavía. —Me encantaría que fueras más críptica —le respondió él—. Pero no sé si sobreviviría. La puerta del colegio se cerró tras ellos. Todavía era el primer día del curso.Y César intuía que no había visto nada aún. No lo sabía bien. *** El aula de psicomotricidad se había transformado, según Pilar, en “un espacio de imaginación compartida y resonancia cognitiva”. Según César, parecía el salón de una tía hippie con demasiadas telas colgadas del techo. Alfombras, cojines, un biombo pintado con constelaciones, y una lámpara de lava en una esquina que chisporroteaba como si estuviera a punto de invocar a Bowie. Había niños sentados en semicírculo, con cara de “esto huele a actividad con adultos”, y padres nerviosos en los márgenes, sosteniendo libros de cuentos, teatrillos plegables o cajas con títeres de trapo. César llegó con las manos vacías y cara de quien improvisa desde el alma. Llevaba vaqueros, zapatillas con suela blanca y una camiseta con la cara de Jeff Bridges en El Gran Lebowski. Inés le esperaba en la puerta, puntual como una columna dórica. —¿Tú eres César? —preguntó, ...