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La nueva escuela (1). El método Blissot
Fecha: 10/10/2025, Categorías: Grandes Series, Autor: Schizoid, Fuente: TodoRelatos
... —con un final confuso en el que la princesa se convertía en ministra de Igualdad y Jareth se marchaba a montar un merendero en Albarracín—, Pilar aplaudió con diplomacia institucional. Los niños se dispersaron entre murmullos, y César volvió a sentarse en su cojín, ligeramente sudado, satisfecho consigo mismo. Inés le observó desde la sombra, sin cambiar la expresión. —Ha sido... interesante. —¿“Interesante” como sinónimo de “brillante”? ¿O de “proceso clínico que estudiar”? —Más bien como sinónimo de “delirio de tío que se cree encantador y está cinco frases por detrás del feminismo”. —Ay, me das donde duele. ¿Te ha parecido muy… falocéntrico? —No. Falocéntrico es lo mínimo. Ha sido un viaje onírico por tu subconsciente. Solo faltaba que los goblins fueran tus traumas de pareja. César se rio, sin saber si le gustaba más la agresividad pasiva o el ingenio brillante. Intentó suavizar la tensión con tono de flirteo autoparódico: —¿Y tú qué habrías contado, Inés la implacable? —La historia de una mujer que detecta a la legua a los hombres que creen que hacer tres chistes ya los convierte en emocionalmente maduros. —Puf. Eso suena a cuento de terror. —No, César. Eso suena a estadística. Ella se dio la vuelta para ayudar a recoger marionetas, mientras César observaba cómo la melena se movía con dignidad ofendida. Algo en ella le descolocaba. No era solo que no hubiese mordido el anzuelo, era que parecía no creer ni en el cebo. Y eso, ...
... para él, era el principio de una obsesión. -Por cierto, el domingo por la mañana iremos Marian y yo a tu taller de visitas teatralizadas. Los niños están encantados - Inés le habló casi sin mirarle, mientras almacenaba a Curro, el león vegano y a Nube, la gacela con problemas de identidad de género, en su caja de madera reciclada. -¿Taller de qué? -Se habló el martes que no pudiste venir. Buscamos voluntarios para realizar visitas a monumentos junto con los guías del ayuntamiento. Y Esther nos dijo que tú podrías seguro. Hija de… *** Parecía mentira que el domingo hubiese llegado tan puntual, habida cuenta de lo que se había demorado el sábado en terminar. César llegó al punto de encuentro arrastrando los pies como si abrillantar el empedrado municipal se lo hubiera estado tomando como algo personal. Llevaba gafas de sol oscuras, camiseta de los Ramones con lamparones de algo que, por textura, podría ser alioli, y la chaqueta del traje medieval colgando de un solo hombro. Sergio caminaba a su lado, con cara de niño que sabe que su padre ha sobrevivido a una misión especial secreta. O a una rave en Teruel. —Buenos días, padre entregado —saludó Inés, con su tono de sarcasmo de precisión balística. Llevaba una coleta alta, vaqueros que reslarab su fenomenal trasero y una sonrisa tan contenida como malévola. —Buenos días, funcionaria de la virtud —replicó César, intentando no vomitar entre palabras—. ¿Ya has juzgado a media humanidad esta mañana o aún te ...