1. Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego


    Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... tus propios ojos, tiempo al tiempo —dijo Carlota con un guiño cómplice. No es que tuviera planeado que Daniela viera desnudo a Miguel, pero se le escapó la frase en tono juguetón, como solían hacer entre amigas.
    
    Daniela rio, sacudiendo la cabeza.
    
    —Bueno, tampoco es plan de robarte al chico —contestó con una sonrisilla—. Que yo estoy muy ocupada pensando en tu amigo el cachas…
    
    Carlota alzó ambas cejas ahora.
    
    —Oye sí, ¿y qué tal Luis? Que casi ni me has contado de la fiesta.
    
    Daniela apoyó la espalda contra el lavabo, recordando con la mirada un poco perdida.
    
    —Pues, tía… Luis es un toro, ya lo ves. Alto, fuerte, con esa cara de chulo encantador… —Sonrió—. Bailamos, bebimos, nos reímos mucho. Y cuando me besó… Buah, me puso tontísima.
    
    —¿Sí? —Carlota se acercó con curiosidad—. ¿Besa bien?
    
    —De escándalo —confirmó Daniela mordiéndose el labio con teatralidad—. Y es súper apasionado. Me agarraba como si me quisiera comer entera.
    
    Carlota se rió, tapándose la boca.
    
    —¡Qué fuerte! No sabía que era tan intenso.
    
    Daniela se inclinó hacia adelante, casi susurrando:
    
    —Estoy loca por tirármelo. Te lo digo así. —Ambas rieron—. Y mira que ayer solo nos liamos, pero se le marcaba un paquete… Ay, Dios.
    
    Carlota afirmó con la cabeza, recordando las veces que había visto a Luis en vaqueros ajustados en la residencia.
    
    —Luis lo tiene bastante grande también, eso me dijo Miguel —comentó en confianza—. Pero Miguel dice que la suya es más gorda la de Luis que ...
    ... larga.
    
    —Hmmm —Daniela sonrió—. Pues ya te contaré las medidas exactas, amiga.
    
    Ambas se echaron a reír, contentas como dos niñas. Había un ambiente de confesiones y secretillos muy propio de ellas, que se conocían desde siempre.
    
    Carlota entonces bajó la voz un poco más, algo avergonzada pero divertida:
    
    —Por cierto… Adivina qué hice anoche al llegar a casa.
    
    —¿Qué? —preguntó Daniela, intrigada.
    
    —Me depilé entera —confesó Carlota con un guiño.
    
    Daniela soltó una carcajada corta.
    
    —¡Yo igual! —admitió sin tapujos—. Brasilian wax completita ayer por la tarde.
    
    Se chocaron suavemente las manos, entre risas cómplices.
    
    —Estamos preparadas para todo entonces —bromeó Carlota.
    
    —Hombre, por supuesto —canturreó Daniela—. Que este finde pienso usar bikini en la nieve si hace falta.
    
    Tras retocar lo necesario, salieron del baño con la sensación de que aquella escapada prometía mucho. Ambas se sentían liberadas y ansiosas de diversión, con los cuerpos listos y las malicias al acecho.
    
    Ya en el coche nuevamente, el viaje continuó. Para cuando quisieron darse cuenta, el sol se había puesto y solo quedaban un par de horas para llegar a Formigal. Las montañas nevadas se recortaban a lo lejos bajo la luz azulada del anochecer.
    
    Alrededor de las siete de la tarde, finalmente estacionaron frente a la casa de Carlota en Formigal. La “casita” resultó ser un chalet amplio de estilo rústico pirenaico: piedra vista en las paredes, tejado de pizarra inclinado y grandes ...
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