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Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... chica impresionante al lado… y que era imposible no darse cuenta de ello. Pero los códigos de la amistad estaban claros, o al menos eso se repetían mentalmente. Poco después, Carlota y Daniela regresaron de los aseos, interrumpiendo cualquier posible deriva incómoda. Venían charlando y riéndose entre ellas, con aire cómplice. Miguel notó que las mejillas de Carlota estaban ligeramente sonrosadas; quizá habían estado hablando de ellos, supuso. Las chicas se sentaron de nuevo y continuaron la comida entre bromas, sin tener idea de la pequeña conversación competitiva que acababa de ocurrir. Miguel miró a Carlota, tan preciosa con su sonrisa fácil, y decidió que iba a dejar de comerse la cabeza. Iba a disfrutar el fin de semana, sin más. Mientras tanto, en el baño de aquel restaurante de carretera, las dos amigas habían aprovechado para tener su propia charla íntima. Frente al espejo, Carlota retocaba el brillo de sus labios y Daniela se aplicaba un poco de rímel. —Tía, ¿estás viendo qué finde nos espera? —dijo Daniela en un susurro emocionado, cerciorándose de que no hubiera nadie más en el baño. Al ver que estaban solas, sonrió abiertamente—. ¡Planazo máximo! Carlota dejó el brillo en el bolso y se acomodó un mechón detrás de la oreja, devolviéndole la sonrisa a su mejor amiga. —Lo sé… —contestó, bajando también la voz—. Esto ha sido súper improvisado, pero me apetece un montón. Esquiar, fiesta… y los chicos… —Y los chicos… —repitió Daniela con tono ...
... pícaro—. A ver, cuéntamelo ya: ¿Qué tal con Miguel? Porque te lo juro que cada vez que os veo juntos, os coméis con la mirada. Carlota no pudo evitarlo: se mordió el labio inferior, intentando contener una risita de felicidad. —Ay, Dani… Con Miguel todo va genial. Me encanta, tía. Es tan mono, y atento, y cuando estamos a solas… uf. —Negó con la cabeza, buscando palabras—. Es dulce pero a la vez… no sé, me pone a cien. Daniela arqueó las cejas con alegría por su amiga. —¡Eso está muy bien! Que parezca tímido y luego… Carlota se acercó un paso a Daniela, casi conspiradora. —Tía, y físicamente… Buah. Ya te dije, ¿no? Lo tiene enorme. Daniela abrió los ojos con teatralidad. —Sí, me lo dijiste, pero quiero detalles gráficos —bromeó—. ¿En plan cuánto? ¿Exagerado? Porque tú sabes que yo he visto alguna que otra… —Dejó la frase en el aire con picardía. Carlota soltó una risita, sonrojada. —Pues… a ver, que tampoco he ido con una regla —dijo, divertida—. Pero fácil más de veinte centímetros, te lo juro. Y gordo también. La primera vez casi no me lo creo. Daniela dejó escapar un “madre mía” sincero. —Chica, qué envidia —dijo entre risas—. Luis tampoco anda mal, ¿eh? Ayer en la fiesta se la manoseé por encima del pantalón y noté buen material… Pero lo de Miguel suena a otro nivel. Carlota rió abiertamente ante la ocurrencia de su amiga de comprobar esas cosas con tanta rapidez. Claro que Daniela siempre había sido más lanzada. —Ya lo comprobarás con ...